Especificaciones y análisis del Citroën C5
Potencia
125CV
Par
170Nm
Consumo
7.6l/100
Emisiones
180g/km
0-100 km/h
10s
Vel. Máx.
201km/h
Peso
1452kg
Precio
18,580€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
471 L
66 L
92 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C5 1.8i 16v 125cv Collection (2006-2008)
Descripción general
El Citroën C5 de 2005 no es solo una berlina, es una declaración de principios. En un mundo que empezaba a obsesionarse con la rigidez alemana, este coche francés ofrecía un santuario de confort y elegancia, un viaje en primera clase sobre el asfalto que te recordaba el placer de simplemente conducir.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del C5 con su motor de 125 caballos es redescubrir la serenidad. No busca arrancadas fulgurantes, sino una entrega de potencia suave y progresiva. La sensación es la de flotar, de deslizarse sobre las imperfecciones de la carretera gracias a una suspensión que parece mágica. Cada trayecto se convierte en una experiencia relajante, un bálsamo contra el estrés diario.
Diseño y estética
Su diseño es una oda a la fluidez y la elegancia. Con líneas suaves y una silueta imponente, el C5 se desmarca de la agresividad de sus contemporáneos. Por dentro, el espacio es generoso y los materiales invitan al tacto, creando una atmósfera acogedora y luminosa. Es un coche que envejece con dignidad, manteniendo un encanto atemporal.
Tecnología y características
La verdadera joya tecnológica de este C5 es su legendaria suspensión, capaz de aislar a los ocupantes del mundo exterior como ninguna otra. Aunque no contaba con las pantallas de hoy, su equipamiento de confort y seguridad era notable para la época, con elementos pensados para hacer la vida a bordo más fácil y segura. Era tecnología al servicio del bienestar, no de la ostentación.
Competencia
En la arena de las grandes berlinas, se enfrentaba a titanes como el Ford Mondeo, el Volkswagen Passat o su compatriota el Peugeot 407. Sin embargo, el C5 nunca jugó en el mismo terreno. Mientras otros apostaban por la deportividad o la sobriedad, él ofrecía una personalidad única, una alternativa para quien buscaba un confort y un estilo de vida diferentes.
Conclusión
El Citroën C5 de esta generación es más que un coche; es una experiencia. Es la elección del corazón para quienes valoran el confort supremo y un carácter inconfundible por encima de las prestaciones puras. Un refugio rodante que demuestra que el verdadero lujo no es la velocidad, sino la tranquilidad.




