Especificaciones y análisis del Citroën C5
Potencia
136CV
Par
320Nm
Consumo
6l/100
Emisiones
158g/km
0-100 km/h
9.8s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
1486kg
Precio
22,080€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
471 L
66 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C5 2.0 HDi 138 FAP SX · 136 CV (2004-2007)
Descripción general
El Citroën C5 de 2005 no es una berlina cualquiera; es la encarnación de una filosofía automovilística que prioriza el confort por encima de todo. En un mercado dominado por la rigidez alemana, este coche francés se atrevió a ser diferente, ofreciendo un refugio de serenidad sobre ruedas, impulsado por el corazón robusto y voluntarioso de su motor 2.0 HDi de 136 caballos.
Experiencia de conducción
Conducir este C5 es una experiencia casi mágica, una sensación de deslizarse sobre el asfalto como si fuera una alfombra voladora. La suspensión hidroneumática borra las imperfecciones de la carretera, meciendo a sus ocupantes con una suavidad que ningún rival de su época podía igualar. El motor diésel empuja con contundencia y sigilo desde bajas vueltas, convirtiendo los largos viajes en un mero trámite placentero. No busca la adrenalina de una curva rápida, sino la paz de un viaje sin sobresaltos, un santuario rodante que te aísla del estrés del mundo exterior.
Diseño y estética
Su diseño, actualizado en esta fase, proyecta una elegancia serena y distintiva. Los faros alargados y la imponente parrilla con el doble chevrón le otorgan una personalidad inconfundible. Su silueta de cinco puertas no solo es estética, sino inmensamente práctica, revelando un maletero de acceso generoso. Por dentro, el espacio y la comodidad son los protagonistas, con butacas que te acogen como un sofá y un ambiente pensado para el bienestar.
Tecnología y características
La joya de la corona tecnológica es, sin duda, su suspensión Hydractive 3, un sistema inteligente capaz de adaptar la altura y la firmeza para ofrecer un confort sublime o una mayor estabilidad según las circunstancias. Más allá de esta proeza de la ingeniería, el motor 2.0 HDi con filtro de partículas representaba una mecánica moderna y eficiente para su tiempo, combinando buenas prestaciones con un consumo ajustado. Era la suspensión lo que lo hacía sentir de una categoría superior.
Competencia
En el campo de batalla de las berlinas medias, se enfrentó a titanes como el Ford Mondeo, el Volkswagen Passat o el Renault Laguna. Mientras sus competidores apostaban por un equilibrio entre dinamismo y confort, o directamente por la deportividad, el C5 jugaba en su propia liga. Su propuesta era única: ofrecer el máximo confort posible. Era la elección para quien no quería sentir la carretera, sino flotar sobre ella.
Conclusión
El Citroën C5 2.0 HDi es mucho más que un coche; es una declaración de intenciones. Es un vehículo para quienes entienden que el verdadero lujo en un viaje no es la velocidad, sino la tranquilidad. Con su confort legendario, un motor fiable y solvente, y una practicidad notable, se consagra como una máquina de devorar kilómetros en primera clase. Representa una estirpe de Citroën que se atrevió a ser diferente y por ello dejó una huella imborrable.




