Especificaciones y análisis del Citroën C5
Potencia
140CV
Par
200Nm
Consumo
8.6l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.2s
Vel. Máx.
207km/h
Peso
1448kg
Precio
21,700€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 5 puertas
471 L
66 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C5 2.0i 16v 143cv C.A.S. SX (2004-2006)
Descripción general
El Citroën C5 de 2005 no es solo una berlina, es la materialización de una filosofía. En una época donde la deportividad comenzaba a ser la norma, Citroën se mantuvo fiel a su esencia, ofreciendo un vehículo que prioriza el bienestar y el confort de viaje por encima de todo. Este C5, con su motor de gasolina 2.0 de 140 caballos y cambio automático, es una invitación a redescubrir el placer de conducir sin prisas, envuelto en una atmósfera de serenidad.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del C5 es como entrar en una dimensión paralela donde el asfalto se vuelve terciopelo. La sensación de flotar sobre las irregularidades, gracias a su legendaria suspensión, es algo que te marca. No busca la aceleración fulgurante ni el paso por curva más rápido; su alma reside en la suavidad. El motor de 2.0 litros entrega su potencia de forma lineal y tranquila, perfectamente acompasado por un cambio automático que busca la transición imperceptible. Es un coche que te calma, que transforma cada viaje en una experiencia relajante y profundamente placentera.
Diseño y estética
Su diseño es inconfundiblemente Citroën: audaz y personal. La silueta de berlina con cinco puertas le otorga una gran practicidad, mientras que sus formas redondeadas y fluidas transmiten una sensación de robustez y elegancia serena. No grita, susurra su presencia. Por dentro, el espacio es el protagonista. Un habitáculo generoso y luminoso, con butacas que parecen sillones de salón y un salpicadero que, aunque lleno de botones, te acoge con materiales de calidad y una sensación de estar en un coche hecho para durar y cuidar de sus ocupantes.
Tecnología y características
La joya de la corona tecnológica de este C5 es, sin duda, su suspensión hidroneumática. Un sistema capaz de mantener la altura constante y ofrecer un nivel de confort que era, y sigue siendo, referencia en el sector. Más allá de esta proeza de la ingeniería, contaba con elementos avanzados para su tiempo, como el climatizador, control de velocidad y un completo equipamiento de seguridad. Aunque su caja de cambios automática de cuatro velocidades no era la más moderna, cumplía su función al servicio del confort supremo.
Competencia
En el competitivo segmento de las berlinas medias, el C5 se enfrentaba a gigantes como el Ford Mondeo, el Volkswagen Passat o su compatriota el Peugeot 407. Mientras el Mondeo ofrecía un chasis más dinámico y el Passat una sobriedad y calidad percibida casi premium, el Citroën jugaba en su propia liga. Ninguno de sus rivales podía igualar su capacidad para aislar a los pasajeros del mundo exterior. Era la elección de quien no quería uno más, sino algo diferente y especial.
Conclusión
El Citroën C5 de esta generación es un coche con un carácter inmenso, un canto a una forma de entender el automóvil que hoy parece perdida. Es la elección perfecta para el conductor que valora el confort por encima de las prestaciones puras y que busca un refugio rodante para el día a día y los grandes viajes. Conducirlo es una declaración de intenciones: la de disfrutar del camino tanto o más que del destino. Una berlina excepcional para nostálgicos y amantes del auténtico confort.




