Especificaciones y análisis del Citroën C5
Potencia
140CV
Par
200Nm
Consumo
8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.1s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
1394kg
Precio
20,330€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
471 L
66 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C5 2.0i 16v 143cv VTR (2004-2006)
Descripción general
El Citroën C5 de 2005 no es solo una berlina, es una declaración de intenciones. En un mundo obsesionado con la deportividad, este coche francés eligió un camino diferente: el del confort absoluto. Es un vehículo que te abraza desde el primer momento, prometiendo viajes serenos y placenteros, un refugio rodante con un carácter inconfundible.
Experiencia de conducción
Conducir este C5 es como flotar sobre una alfombra mágica. La legendaria suspensión hidroneumática absorbe cada imperfección del asfalto, creando una sensación de aislamiento y tranquilidad casi irreal. Su motor de 140 caballos responde con suavidad y progresividad, sin estridencias, perfecto para devorar kilómetros sin fatiga. No busca récords de velocidad, sino ofrecer una experiencia de viaje en primera clase.
Diseño y estética
Su diseño es pura elegancia francesa, una mezcla de audacia y fluidez. El rediseño de 2005 le otorgó una mirada más afilada y unos pilotos traseros en forma de bumerán que se convirtieron en su seña de identidad. Es un coche con una presencia imponente pero no agresiva, cuyas líneas transmiten una sensación de movimiento y sofisticación que lo distinguía claramente de sus rivales más sobrios.
Tecnología y características
La joya de la corona es, sin duda, su suspensión Hidractiva. Esta maravilla tecnológica no solo garantizaba un confort sublime, sino que mantenía la altura de la carrocería constante independientemente de la carga. Para su época, ofrecía un equipamiento generoso que buscaba hacer la vida a bordo más fácil y segura, demostrando que la innovación de Citroën iba más allá de la mecánica.
Competencia
En el competitivo segmento de las berlinas medias, se enfrentó a gigantes como el Ford Mondeo, el Volkswagen Passat o su compatriota, el Peugeot 407. Mientras muchos de ellos apostaban por un tacto más dinámico y firme, el C5 jugaba en su propia liga, la del confort supremo. Era la elección para quien no quería sentir la carretera, sino deslizarse sobre ella.
Conclusión
El Citroën C5 es más que un coche; es una filosofía. Una oda al bienestar y al placer de viajar sin prisas. Representa una forma de entender el automóvil que prioriza la comodidad del pasajero por encima de todo. Hoy, sigue siendo un vehículo especial, una compra pasional para quienes buscan una experiencia de conducción única y profundamente relajante.




