Especificaciones y análisis del Citroën C5
Potencia
156CV
Par
240Nm
Consumo
7.7l/100
Emisiones
179g/km
0-100 km/h
9.8s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
1546kg
Precio
29,397€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
5 / 4 puertas
439 L
71 L
115 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C5 Exclusive THP 155 CAS · 156 CV (2010)
Descripción general
El Citroën C5 de 2008, en su versión Exclusive con el motor THP de 156 CV, es la encarnación del confort y la elegancia a la francesa. Una berlina que no solo te transporta, sino que te sumerge en una atmósfera de serenidad y distinción, desafiando las convenciones de su época con un carácter único.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este C5 es sentir cómo el mundo exterior se suaviza. La legendaria suspensión hidroneumática te hace flotar sobre el asfalto, borrando las imperfecciones con una delicadeza casi mágica. El motor turboalimentado ofrece una respuesta enérgica y silenciosa, perfecta para largos viajes en los que el silencio y la comodidad se convierten en el mayor de los lujos. No busca la deportividad, sino el placer puro de viajar.
Diseño y estética
Su diseño es una obra de elegancia atemporal. La silueta fluida y la icónica luneta trasera cóncava le confieren una personalidad inconfundible que sigue girando cabezas. El interior es un santuario de calidad, con materiales nobles y un diseño audaz protagonizado por el volante de centro fijo, un detalle que concentra la tecnología y define una experiencia de conducción única y envolvente.
Tecnología y características
La verdadera magia reside en su suspensión Hidractiva III+, una proeza de la ingeniería que adapta la altura y dureza del coche en tiempo real para ofrecer un confort soberano y una estabilidad imperturbable. Esta tecnología, combinada con un equipamiento de alto nivel para su tiempo, lo convertía en un salón rodante tan inteligente como confortable.
Competencia
En un mercado dominado por la sobriedad de rivales como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo o el Opel Insignia, el Citroën C5 se erigió como la alternativa con alma. Ofrecía un nivel de confort de marcha que pocos podían igualar, convirtiéndose en una opción emocional para quienes valoraban el diseño y las sensaciones por encima de todo.
Conclusión
Este Citroën C5 no es simplemente un coche, es una experiencia sensorial. Una berlina que prioriza el bienestar de sus ocupantes por encima de todo, ofreciendo un refugio de paz y calidad en cada trayecto. Aunque su mecánica requiere un mantenimiento atento, la recompensa es viajar en una alfombra voladora que representa lo mejor de la historia de Citroën.




