Citroën C5 Premier THP 155 · 156 CV (2010)

2008
Gasolina
FWD
Manual 6v
Citroën C5 - Vista 1
Citroën C5 - Vista 2
Citroën C5 - Vista 3
Citroën C5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C5

Potencia

156CV

Par

240Nm

Consumo

7.1l/100

Emisiones

167g/km

0-100 km/h

8.6s

Vel. Máx.

210km/h

Peso

1546kg

Precio

23,911

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

439 L

Depósito

71 L

Potencia

115 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima156 CV / 115 kW
Par máximo240 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito71 L
Maletero439 L

Análisis detallado del Citroën C5 Premier THP 155 · 156 CV (2010)

Descripción general

El Citroën C5 de 2008 no es una berlina más; es una declaración de intenciones. En un mundo dominado por la rigidez alemana, este coche francés llegó para recordarnos el valor supremo del confort y la elegancia, envolviendo a sus ocupantes en una burbuja de serenidad y distinción.

Experiencia de conducción

Conducir este C5 es una experiencia casi terapéutica. La suspensión, una obra de arte de la ingeniería, filtra cada imperfección del asfalto, creando una sensación de flotar sobre la carretera. El motor THP de 156 CV empuja con suavidad y contundencia desde bajas vueltas, ofreciendo una respuesta enérgica sin brusquedad, ideal para largos viajes en los que el silencio y la calma son los verdaderos protagonistas. No busca la deportividad, sino la paz interior.

Diseño y estética

Su diseño es pura seducción francesa. La silueta alargada y aerodinámica, con esa luneta trasera cóncava tan característica, le otorga una personalidad única que ha envejecido con una gracia admirable. Por dentro, te recibe un habitáculo que es un santuario de calidad y buen gusto, con materiales nobles y un diseño de puesto de conducción que, aunque complejo por su volante de buje fijo, te hace sentir en el centro de control de una nave especial.

Tecnología y características

Más allá de su diseño, el C5 era un escaparate tecnológico. Su mayor proeza era la suspensión de paralelogramo deformable, que en sus versiones más altas era la famosa Hidractiva III+, capaz de adaptar la altura y la dureza para ofrecer un confort inigualable. A esto se sumaban avanzados sistemas de seguridad y un equipamiento de confort que lo situaban a la vanguardia de su segmento, demostrando que la innovación podía ir de la mano del bienestar.

Competencia

Se enfrentó a titanes como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo o el Opel Insignia. Mientras sus rivales apostaban por la dinámica y la sobriedad, el Citroën C5 jugaba en otra liga: la del confort absoluto y el diseño con alma. Era la alternativa para quien no quería seguir al rebaño y buscaba una experiencia de conducción diferente y más placentera.

Conclusión

El Citroën C5 es un coche para entendidos, para aquellos que priorizan el viaje sobre el destino. Es una oda al confort, un refugio rodante que te aísla del estrés del mundo exterior. Comprar uno hoy es adquirir un futuro clásico, una pieza de la historia de Citroën que representa la audacia y el compromiso con una forma única de entender el automóvil. Una elección emocional y profundamente satisfactoria.