Especificaciones y análisis del Citroën C5
Potencia
125CV
Par
170Nm
Consumo
7.9l/100
Emisiones
188g/km
0-100 km/h
11s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
1585kg
Precio
20,790€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
439 L
71 L
92 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C5 Business 1.8i 16v 127 · 125 CV (2009)
Descripción general
El Citroën C5 de 2008 representó un antes y un después para la marca francesa, una berlina que se atrevió a mirar de tú a tú a sus rivales alemanes sin perder un ápice de su esencia. Es un coche que te envuelve en una atmósfera de elegancia y confort desde el primer instante, una promesa de viajes inolvidables por carretera.
Experiencia de conducción
Conducir este C5 es una experiencia casi etérea. La legendaria suspensión hidroneumática te aísla del mundo exterior, convirtiendo el asfalto en una alfombra de seda. El motor de 1.8 litros y 125 caballos responde con suavidad y progresividad, sin pretensiones deportivas, pero con la solvencia necesaria para devorar kilómetros con una calma y un silencio que enamoran. Es un coche que no te pide correr, sino disfrutar del trayecto.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones. Abandonando las formas más excéntricas de su predecesor, esta generación adoptó una silueta más robusta y atlética, con una calidad percibida que sorprendió a todos. Detalles como la luneta trasera cóncava o el cuidado interior, con un puesto de conducción que te abraza, demuestran un salto cualitativo que lo posicionó como una de las berlinas más bellas de su tiempo.
Tecnología y características
La tecnología en este C5 tiene un nombre propio: Hidractiva. Este sistema de suspensión no solo proporciona un confort inigualable, sino que mantiene la altura de la carrocería constante independientemente de la carga. A esto se suman soluciones ingeniosas como el volante de buje fijo, que agrupa múltiples controles sin que estos giren con el aro, creando una conexión única entre el conductor y la máquina.
Competencia
En un segmento tan competido, el C5 se enfrentó a titanes como el Ford Mondeo, el Volkswagen Passat o su compatriota, el Renault Laguna. Mientras sus rivales apostaban por el dinamismo o la sobriedad, el Citroën jugó la carta del confort absoluto y el diseño diferenciador, creando su propio espacio en el corazón de muchos conductores.
Conclusión
El Citroën C5 de 2008 no es solo un coche, es una filosofía de vida sobre ruedas. Es la elección perfecta para quien valora el bienestar y la serenidad por encima de la adrenalina. Una berlina majestuosa que, aún hoy, sigue siendo un referente de comodidad y un refugio contra el estrés del día a día. Un clásico moderno que dejó una huella imborrable.




