Especificaciones y análisis del Citroën C5
Potencia
136CV
Par
320Nm
Consumo
6l/100
Emisiones
157g/km
0-100 km/h
10.6s
Vel. Máx.
204km/h
Peso
1683kg
Precio
24,740€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 4 puertas
439 L
71 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C5 Premier HDi 138 FAP · 136 CV (2008-2009)
Descripción general
El Citroën C5 de 2008 representó un salto cuántico para la marca, una berlina que se atrevió a mirar de tú a tú a sus rivales alemanes sin perder un ápice de su esencia francesa. Es un coche que no solo te transporta, sino que te acoge en un abrazo de confort y elegancia, una declaración de intenciones sobre cómo debería ser un viaje por carretera.
Experiencia de conducción
Conducir este C5 es una experiencia que redefine la palabra comodidad. La suspensión hidroneumática te aísla del mundo exterior, convirtiendo el asfalto en una alfombra de seda. El motor HDi de 136 caballos empuja con suavidad y contundencia desde bajas vueltas, sin estridencias, perfecto para devorar kilómetros sin fatiga. No busca récords de aceleración, sino ofrecer un viaje sereno y placentero, una sensación de flotar sobre la carretera que pocos coches pueden igualar.
Diseño y estética
Su diseño fue una ruptura audaz y acertada. Abandonó las formas redondeadas de su antecesor por unas líneas más tensas, musculosas y elegantes, con una clara inspiración germánica pero con toques únicos como su luneta trasera cóncava. Transmite una sensación de solidez y empaque, un coche que se ve tan bien plantado y seguro como se siente al conducirlo.
Tecnología y características
La joya de la corona es, sin duda, su suspensión de paralelogramo deformable, una maravilla que en las versiones más equipadas era la famosa Hidractiva 3+. Más allá de esta proeza, incorporaba elementos avanzados para su época como el filtro de partículas FAP y un puesto de conducción muy particular con su volante de buje fijo, que aglutinaba múltiples controles. Era un escaparate del 'savoir-faire' de Citroën.
Competencia
En un mercado dominado por berlinas como el Ford Mondeo, el Volkswagen Passat o el Peugeot 407, el Citroën C5 se erigió como la alternativa para quienes priorizaban el confort absoluto. Mientras sus competidores apostaban por un equilibrio con la deportividad, el C5 jugaba en su propia liga, la del bienestar a bordo, convirtiéndose en una opción con una personalidad única e inconfundible.
Conclusión
El Citroën C5 HDi 138 no es simplemente una berlina, es una filosofía de viaje. Es la elección de quien entiende que el lujo no es la velocidad, sino la calma y el confort. Un coche con un alma inmensa, diseñado para cuidar de sus ocupantes y hacer de cada trayecto una experiencia memorable. Una joya para los amantes de la conducción placentera y los largos viajes.




