Especificaciones y análisis del Citroën C5
Potencia
140CV
Par
320Nm
Consumo
5.7l/100
Emisiones
149g/km
0-100 km/h
10.6s
Vel. Máx.
204km/h
Peso
1683kg
Precio
27,343€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 4 puertas
439 L
71 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C5 Exclusive HDi 140 FAP · 140 CV (2010)
Descripción general
El Citroën C5 de 2008 no es solo una berlina, es una declaración de intenciones. En un mundo obsesionado con la deportividad, este coche francés eligió un camino diferente: el del confort absoluto y la elegancia serena. Representa la culminación de una estirpe de grandes berlinas de Citroën, ofreciendo un viaje en primera clase a un precio terrenal.
Experiencia de conducción
Conducir el C5 es como deslizarse sobre una alfombra mágica. La suspensión de paralelogramo deformable, una maravilla de la ingeniería, absorbe cada imperfección del asfalto, creando una sensación de aislamiento y paz inigualable. El motor HDi de 140 caballos empuja con suavidad y contundencia desde bajas vueltas, gracias a sus 320 Nm de par, haciendo de cada adelantamiento una maniobra segura y sin esfuerzo. Es un coche que no te incita a correr, sino a disfrutar del placer de viajar.
Diseño y estética
Su diseño es una mezcla de audacia y clasicismo. La silueta alargada y aerodinámica, con casi 4.8 metros de longitud, le confiere una presencia imponente en la carretera. Detalles como la luneta trasera cóncava son un guiño a la historia de la marca y un toque de distinción. Por dentro, el habitáculo te acoge con materiales de calidad y un espacio generoso, donde cada mando está pensado para ofrecer una ergonomía y un tacto excepcionales.
Tecnología y características
La tecnología del C5 está al servicio del bienestar. Su mayor proeza es la suspensión, que garantiza un confort soberbio y una estabilidad a toda prueba en cualquier circunstancia. El motor diésel de 2.0 litros con inyección directa por conducto común es un prodigio de eficiencia y refinamiento para su época, logrando consumos ajustados de 5.7 litros a los cien sin renunciar a una respuesta enérgica y solvente.
Competencia
En su momento, se enfrentó a gigantes como el Ford Mondeo, el Volkswagen Passat o el Opel Insignia. Mientras sus rivales apostaban por un tacto más firme y dinámico, el C5 jugaba en su propia liga, la del confort supremo. Ninguno de sus competidores podía igualar esa capacidad de filtrar el mundo exterior y convertir los largos trayectos en una experiencia verdaderamente relajante.
Conclusión
El Citroën C5 es más que un coche; es un refugio. Una berlina para quienes entienden que el verdadero lujo no es la velocidad, sino la tranquilidad. Es la elección perfecta para el conductor que valora la comodidad, la calidad de rodadura y el diseño con personalidad. Un clásico moderno que demuestra que se puede viajar de otra manera, flotando sobre el asfalto.




