Citroën C5 Premier HDi 160 FAP · 163 CV (2010)

2008
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Citroën C5 - Vista 1
Citroën C5 - Vista 2
Citroën C5 - Vista 3
Citroën C5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C5

Potencia

163CV

Par

340Nm

Consumo

5.6l/100

Emisiones

147g/km

0-100 km/h

9.1s

Vel. Máx.

210km/h

Peso

1683kg

Precio

24,801

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

439 L

Depósito

71 L

Potencia

120 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima163 CV / 120 kW
Par máximo340 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito71 L
Maletero439 L

Análisis detallado del Citroën C5 Premier HDi 160 FAP · 163 CV (2010)

Descripción general

El Citroën C5 de 2008 es la encarnación del savoir-faire francés en el mundo de las berlinas. No es solo un coche, es una declaración de principios donde el confort y la elegancia son los pilares fundamentales. Esta versión con el motor HDi de 163 caballos, lanzada en 2010, representa la culminación de un modelo que buscaba ofrecer una experiencia de viaje en primera clase, un refugio rodante frente al estrés del mundo exterior.

Experiencia de conducción

Conducir este C5 es como deslizarse sobre una alfombra mágica. La sensación de aislamiento y serenidad es casi total, gracias a una suspensión que parece borrar las imperfecciones del asfalto. El motor diésel de 163 CV empuja con una fuerza suave y constante, sin estridencias, invitando a devorar kilómetros en autopista con una facilidad pasmosa. No busca la adrenalina de una curva, sino la paz de un viaje placentero. Es una experiencia que te reconecta con el placer de viajar sin prisas, sintiendo cómo el coche cuida de ti en cada momento.

Diseño y estética

Su diseño es pura escultura en movimiento. La línea de techo fluida, la imponente parrilla con los chevrones cromados y esa característica luneta trasera cóncava le otorgan una personalidad única y atemporal. Huye de la agresividad para abrazar una elegancia sofisticada. Por dentro, te recibe un habitáculo que es un santuario de calidad y buen gusto, con materiales agradables al tacto y un diseño de puesto de conducción centrado en el bienestar. El volante de buje fijo, aunque peculiar, es un símbolo de la audacia de Citroën.

Tecnología y características

La joya de la corona tecnológica es, sin duda, su suspensión de paralelogramo deformable, capaz de ofrecer un confort sublime. El motor HDi de 2.0 litros era un prodigio de eficiencia y refinamiento para su época, combinando un rendimiento notable con un consumo contenido. A bordo, elementos como el climatizador bizona o los avanzados sistemas de seguridad activa y pasiva demostraban que la tecnología estaba al servicio del confort y la protección de los ocupantes.

Competencia

En un mercado dominado por la sobriedad alemana del Volkswagen Passat o el dinamismo del Ford Mondeo, el Citroën C5 se erigía como la alternativa para el conductor que buscaba algo diferente. Competía también con su primo, el Peugeot 508, y con el Opel Insignia, pero ninguno podía igualar su nivel de confort de marcha. El C5 no luchaba con las mismas armas; su batalla era la del bienestar supremo, un campo en el que jugaba en su propia liga.

Conclusión

El Citroën C5 HDi 160 es mucho más que una berlina diésel; es una oda al confort y al placer de viajar. Es un coche con alma, diseñado para quienes valoran la serenidad y el estilo por encima de la deportividad pura. Representa una filosofía de automoción que hoy parece perdida, la de crear coches que te cuidan y te aíslan del mundo. Una elección para entendidos, un futuro clásico que siempre será recordado por su incomparable calidad de rodadura.