Especificaciones y análisis del Citroën C5
Potencia
140CV
Par
200Nm
Consumo
8.4l/100
Emisiones
198g/km
0-100 km/h
9.7s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
1596kg
Precio
25,340€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
439 L
71 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C5 Exclusive 2.0i 16v 143 · 140 CV (2008-2009)
Descripción general
El Citroën C5 de 2008 no es una berlina más; es una declaración de intenciones. En un mundo obsesionado con la deportividad alemana, Citroën apostó por su herencia, creando un coche que prioriza el confort y la elegancia con un inconfundible acento francés. Es un vehículo para quienes entienden que el verdadero lujo en la carretera es viajar en una burbuja de serenidad.
Experiencia de conducción
Conducir este C5 es una experiencia casi etérea. La legendaria suspensión hidroneumática te hace sentir que flotas sobre el asfalto, aislando a los ocupantes de cualquier imperfección del camino con una suavidad que ningún rival de la época podía igualar. El motor de gasolina de 140 CV es progresivo y silencioso, perfecto para devorar kilómetros en autopista sin esfuerzo. No busca arrancadas fulgurantes, sino ofrecer un empuje constante y refinado que acompaña a la perfección el carácter tranquilo y soberbio del chasis. Es un coche que te invita a relajarte y disfrutar del viaje.
Diseño y estética
Su diseño es pura seducción. La silueta alargada y aerodinámica, con esa característica luneta trasera cóncava, le otorga una personalidad única y atemporal. No pasa desapercibido. Por dentro, el acabado Exclusive te recibe en un habitáculo que roza lo premium, con asientos que son auténticos sillones y materiales de calidad. El volante de buje fijo es una genialidad de diseño y ergonomía que concentra todo el control, un detalle que define la audacia de la marca y crea un vínculo especial con el conductor.
Tecnología y características
Para su tiempo, el C5 era un escaparate tecnológico. El corazón del coche era su suspensión Hydractive 3+, capaz de adaptar su altura y dureza en tiempo real, una proeza de la ingeniería. A bordo, elementos como el climatizador bizona, el freno de estacionamiento eléctrico o los avanzados sistemas de audio y navegación creaban una atmósfera de confort y modernidad. La seguridad también era prioritaria, con múltiples airbags y un excelente comportamiento en caso de impacto, ofreciendo una tranquilidad total a sus ocupantes.
Competencia
En el competitivo segmento de las berlinas medias, se enfrentó a titanes como el Ford Mondeo, el Volkswagen Passat o su primo el Peugeot 407. Mientras el Mondeo ofrecía un comportamiento más dinámico y el Passat la sobriedad y calidad de construcción alemana, el C5 jugaba en su propia liga: la del confort absoluto. Era la alternativa para quien buscaba una experiencia de conducción diferente, más centrada en el bienestar que en las prestaciones puras.
Conclusión
El Citroën C5 2.0i es mucho más que un coche; es un refugio sobre ruedas. Una oda al confort y al placer de viajar sin prisas. Es la elección perfecta para el conductor que valora la distinción, la comodidad suprema y un diseño con alma. No es el más rápido ni el más ágil, pero sí uno de los más cómodos y personales de su generación. Poseerlo es entender una filosofía automovilística que, lamentablemente, está en vías de extinción.




