Citroën C5 Business e-HDi 110 Airdream CMP · 111 CV (2010-2011)

2011
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Citroën C5 - Vista 1
Citroën C5 - Vista 2
Citroën C5 - Vista 3
Citroën C5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C5

Potencia

111CV

Par

285Nm

Consumo

4.6l/100

Emisiones

120g/km

0-100 km/h

12.6s

Vel. Máx.

190km/h

Peso

1600kg

Precio

21,850

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

439 L

Depósito

71 L

Potencia

82 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima111 CV / 82 kW
Par máximo285 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito71 L
Maletero439 L

Análisis detallado del Citroën C5 Business e-HDi 110 Airdream CMP · 111 CV (2010-2011)

Descripción general

El Citroën C5 de 2011 es la encarnación de la berlina francesa por excelencia, un vehículo que prioriza el confort y la elegancia por encima de todo. Esta versión e-HDi con cambio pilotado CMP representa un canto a los viajes largos y serenos, una promesa de devorar kilómetros sin que el cansancio haga mella, envuelto en un ambiente de calidad y distinción que se siente desde el primer momento.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del C5 es como entrar en una burbuja de tranquilidad. Su motor diésel de 111 caballos, aunque modesto en cifras, empuja con suavidad gracias a un par generoso desde bajas vueltas, ideal para una conducción relajada. La verdadera magia reside en su suspensión, que filtra las imperfecciones del asfalto con una maestría que te hace sentir flotar. No es un coche de reacciones deportivas, y el cambio pilotado CMP requiere acostumbrarse a su ritmo pausado, pero a cambio ofrece una experiencia de viaje soberbia, donde el destino es tan importante como el placer del trayecto.

Diseño y estética

Su diseño es una obra de arte atemporal. Citroën se atrevió a combinar la sobriedad de las berlinas alemanas con un toque de audacia inequívocamente francés. La silueta es fluida y musculosa, con detalles únicos como la luneta trasera cóncava que le otorgan una personalidad arrolladora. Por dentro, la sensación de calidad es palpable, con materiales bien escogidos y un salpicadero que te abraza, presidido por el característico volante de buje fijo. Es un coche que envejece con una dignidad y una clase excepcionales.

Tecnología y características

En su momento, el C5 estaba a la vanguardia de la eficiencia con su sistema microhíbrido e-HDi y la función Stop & Start, buscando reducir consumos en un mundo cada vez más consciente. Sin embargo, su mayor proeza tecnológica no estaba en las pantallas, sino en el chasis. La suspensión de paralelogramo deformable es una joya de la ingeniería enfocada en un confort supremo, un legado de la tradición innovadora de la marca. El cambio CMP fue un intento de automatización eficiente, aunque su funcionamiento no alcanzó la finura de otras transmisiones de la época.

Competencia

En un segmento dominado por rivales como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo o su primo el Peugeot 508, el Citroën C5 jugaba una carta diferente. Mientras otros apostaban por el dinamismo o una imagen más conservadora, el C5 ofrecía un santuario de confort. Era la elección para quien no buscaba el mejor tiempo por vuelta, sino llegar a su destino más relajado que nadie, ofreciendo una alternativa con un alma y un carácter que lo hacían único en su especie.

Conclusión

El Citroën C5 e-HDi es mucho más que una simple berlina; es una declaración de intenciones. Es un coche para entendidos, para conductores que valoran el bienestar a bordo y la elegancia discreta por encima de las prestaciones puras. Su consumo ridículo y su comodidad imperial lo convierten en un compañero de viaje inolvidable, a pesar de un cambio pilotado que puede generar amores y odios. Conducirlo es redescubrir el placer de viajar sin prisas, en una de las últimas grandes berlinas con el inconfundible sello de Citroën.