Especificaciones y análisis del Citroën C5
Potencia
114CV
Par
285Nm
Consumo
4.8l/100
Emisiones
125g/km
0-100 km/h
11.6s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1581kg
Precio
23,860€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
439 L
71 L
84 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C5 Seduction HDi 115 · 114 CV (2012-2013)
Descripción general
El Citroën C5 de 2011 no es solo una berlina, es una declaración de intenciones. En un mundo obsesionado con la deportividad, Citroën nos recordó el placer de viajar con una comodidad soberana, envolviéndonos en una burbuja de tranquilidad y elegancia francesa que desafía el paso del tiempo.
Experiencia de conducción
Conducir este C5 es redescubrir el significado de la palabra confort. La carretera se desliza bajo las ruedas con una suavidad casi mágica, aislando a los ocupantes del ruido y las imperfecciones. El motor HDi de 114 CV no busca récords de velocidad, sino ofrecer un empuje constante y un consumo ridículo, convirtiendo cada viaje largo en una experiencia relajante y económica. Es un coche que te cuida, que te mima en cada kilómetro.
Diseño y estética
Su silueta es pura seducción. Con una línea de techo fluida que cae con elegancia y esa icónica luneta trasera cóncava, el C5 se desmarca de sus rivales con una personalidad única. No es un diseño que grite, sino que susurra clase y distinción. Los acabados y el ajuste de los paneles transmiten una sensación de solidez y calidad que perdura.
Tecnología y características
Más allá de su diseño, el C5 es un compendio de soluciones ingeniosas enfocadas en el bienestar. Aunque esta versión no equipe la famosa suspensión hidroneumática, su chasis de paralelogramo deformable hereda esa filosofía de confort superior. El puesto de conducción, con su volante de centro fijo, te hace sentir a los mandos de algo especial, un coche pensado de forma diferente, donde la ergonomía y la serenidad a bordo son la máxima prioridad.
Competencia
En su época, se enfrentó a gigantes como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo o su primo, el Peugeot 508. Mientras sus competidores apostaban por un tacto más dinámico y firme, el Citroën C5 jugaba en su propia liga: la del confort absoluto. Era la elección para quien valoraba llegar a su destino descansado por encima de arañar décimas en una curva.
Conclusión
El Citroën C5 Seduction es más que un medio de transporte; es un refugio rodante. Una oda a los viajes sin prisa, a la comodidad y al buen gusto. Un coche con un alma inconfundible que, incluso hoy, sigue siendo una opción maravillosa para quienes entienden que el verdadero lujo no es la velocidad, sino la tranquilidad.




