Citroën C5 Seduction HDi 115 · 114 CV (2013-2015)

2011
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Citroën C5 - Vista 1
Citroën C5 - Vista 2
Citroën C5 - Vista 3
Citroën C5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C5

Potencia

114CV

Par

285Nm

Consumo

4.6l/100

Emisiones

120g/km

0-100 km/h

11.6s

Vel. Máx.

190km/h

Peso

1581kg

Precio

23,530

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

439 L

Depósito

71 L

Potencia

84 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima114 CV / 84 kW
Par máximo285 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito71 L
Maletero439 L

Análisis detallado del Citroën C5 Seduction HDi 115 · 114 CV (2013-2015)

Descripción general

El Citroën C5 de esta generación es más que una berlina; es una declaración de principios. En un mundo automovilístico que comenzaba a obsesionarse con la deportividad, este coche francés eligió un camino diferente y valiente: el del confort absoluto y la elegancia atemporal. Representa una de las últimas expresiones de la gran berlina francesa, un vehículo diseñado para devorar kilómetros con una suavidad que acaricia el alma de sus ocupantes.

Experiencia de conducción

Conducir el C5 con el motor HDi de 114 caballos es una experiencia de pura serenidad. No busca arrancadas fulgurantes, sino un avance progresivo y silencioso, ideal para largos viajes por autopista. Su chasis, una obra de arte en ingeniería, filtra las imperfecciones del asfalto creando una sensación de alfombra voladora. El motor, aunque modesto en potencia, ofrece un par generoso desde bajas vueltas y un consumo ridículo que, junto a su enorme depósito de 71 litros, te hace sentir que puedes cruzar el continente sin apenas detenerte. Es un coche que te calma, que te invita a disfrutar del viaje tanto como del destino.

Diseño y estética

Su silueta es fluida y majestuosa, con una personalidad inconfundible marcada por la luneta trasera cóncava, un guiño estético a los grandes Citroën del pasado. Es un coche grande, con una presencia imponente que transmite estatus sin caer en la ostentación. Por dentro, el C5 te acoge en un habitáculo de notable calidad, con materiales bien escogidos y un diseño centrado en el bienestar. Detalles como el volante de buje fijo son un toque de originalidad que te recuerda constantemente que no estás en un coche cualquiera.

Tecnología y características

Aunque no es un portento tecnológico para los estándares actuales, en su día ofrecía soluciones ingeniosas. Su chasis con suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes es una solución sofisticada que prioriza el confort y la estabilidad por encima de todo. El motor diésel HDi, con inyección por conducto común y turbo de geometría variable, era un referente en eficiencia y suavidad de funcionamiento. La dirección con asistencia hidráulica proporciona un tacto clásico y comunicativo, alejado de la artificialidad de muchas direcciones eléctricas modernas.

Competencia

En su época, se enfrentó a gigantes como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo o su primo, el Peugeot 508. Mientras sus rivales alemanes apostaban por la rigidez y la eficacia dinámica, y otros generalistas buscaban un equilibrio, el C5 jugaba en su propia liga. Ninguno podía igualar su sublime calidad de rodadura y su capacidad para aislar a los ocupantes del estrés del mundo exterior. Era la elección de quien ponía el confort por encima de cualquier otra consideración.

Conclusión

El Citroën C5 es un coche con un corazón nostálgico y un alma profundamente viajera. Es la compra pasional para el conductor racional que entiende que el verdadero lujo no es la velocidad, sino la tranquilidad. Un refugio sobre ruedas que defiende una forma de entender el automóvil que hoy parece casi extinguida. Poseerlo es un pequeño acto de rebeldía, un homenaje a la comodidad y al placer de conducir sin prisas, disfrutando de cada kilómetro.