Citroën C5 Business VTi 120 CMP6 · 120 CV (2010-2012)

2011
Gasolina
FWD
Automático 6v
Citroën C5 - Vista 1
Citroën C5 - Vista 2
Citroën C5 - Vista 3
Citroën C5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C5

Potencia

120CV

Par

160Nm

Consumo

6.2l/100

Emisiones

144g/km

0-100 km/h

12.2s

Vel. Máx.

198km/h

Peso

1500kg

Precio

21,050

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

439 L

Depósito

71 L

Potencia

88 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima120 CV / 88 kW
Par máximo160 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito71 L
Maletero439 L

Análisis detallado del Citroën C5 Business VTi 120 CMP6 · 120 CV (2010-2012)

Descripción general

El Citroën C5 de 2011 es la encarnación de la elegancia y el confort a la francesa. Una berlina que no buscaba ser la más rápida, sino la más placentera, un refugio rodante que te transporta con una suavidad y un aplomo que enamoran desde el primer kilómetro. Representa una era en la que Citroën se atrevía a ser diferente, a priorizar el bienestar por encima de todo.

Experiencia de conducción

Conducir este C5 es como flotar sobre el asfalto. Su legendaria suspensión de paralelogramo deformable absorbe cada imperfección, creando una sensación de alfombra mágica inigualable. El motor VTi de 120 CV, aunque modesto, mueve el coche con soltura suficiente para viajes tranquilos, mientras la caja pilotada CMP6 gestiona las marchas con una lógica orientada al confort. No es un coche de aceleraciones fulgurantes, sino de ritmos constantes y viajes en primera clase, donde el silencio y la comodidad son los verdaderos protagonistas.

Diseño y estética

Su diseño es una obra de arte atemporal. La silueta de berlina clásica se ve realzada por detalles únicos como la luneta trasera cóncava, un guiño a los grandes Citroën del pasado. Transmite una sensación de solidez y prestigio, con una línea de cintura alta y unas proporciones equilibradas que le otorgan una presencia imponente. Por dentro, el puesto de conducción te abraza con materiales de calidad y un diseño original, destacando su icónico volante de buje fijo que concentra los mandos para que nunca apartes las manos de él.

Tecnología y características

La tecnología de este C5 estaba al servicio del confort. Su mayor proeza es el chasis, con una suspensión avanzada que lo desmarcaba de toda su competencia. La dirección hidráulica ofrecía un tacto puro y comunicativo, algo perdido en coches más modernos. El motor, fruto de la colaboración con BMW, buscaba un equilibrio entre prestaciones y consumo, mientras que la caja de cambios manual pilotada CMP6 representaba un intento de automatizar la conducción sin recurrir a un convertidor de par tradicional, buscando eficiencia.

Competencia

En un mercado dominado por la sobriedad alemana de rivales como el Volkswagen Passat o la eficacia del Ford Mondeo, el Citroën C5 se erigía como la alternativa con alma. Luchaba contra el Peugeot 508, con quien compartía plataforma, y el Renault Laguna, ofreciendo un enfoque único centrado en un confort de marcha superior y un diseño con una personalidad arrolladora que ninguno de sus competidores podía igualar.

Conclusión

El Citroën C5 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Es la elección para quien entiende que el lujo no es la potencia, sino la serenidad. Un vehículo para devorar kilómetros sin fatiga, disfrutando del viaje tanto como del destino. Su combinación de diseño distintivo y un confort soberbio lo convierten en un clásico moderno, una joya para los amantes de la conducción placentera y el savoir-faire francés.