Especificaciones y análisis del Citroën C5
Potencia
156CV
Par
240Nm
Consumo
7.3l/100
Emisiones
169g/km
0-100 km/h
9.8s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
1590kg
Precio
30,730€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
5 / 4 puertas
439 L
71 L
115 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C5 Exclusive THP 155 Aut. · 156 CV (2012-2015)
Descripción general
El Citroën C5 de 2011 no es una berlina más; es una declaración de intenciones. En un mundo dominado por la rigidez alemana, este coche se atreve a ser diferente, ofreciendo un viaje que apela directamente a las emociones y al placer de conducir sin estrés. Es la encarnación del confort y la elegancia francesa, un refugio rodante diseñado para quienes valoran la serenidad por encima de la deportividad.
Experiencia de conducción
Conducir este C5 es como flotar sobre una alfombra mágica. La suspensión hidroneumática borra las imperfecciones del asfalto, creando una sensación de aislamiento y calma que ningún rival de su época podía igualar. El motor THP de 156 CV, suave y progresivo, junto a la caja automática, invita a devorar kilómetros sin fatiga. No busca el latigazo en la nuca, sino una entrega de potencia serena y constante que convierte cada viaje en una experiencia sumamente placentera y relajada.
Diseño y estética
Su diseño es pura elegancia atemporal. La silueta es fluida y escultural, con detalles únicos como la luneta trasera cóncava, un guiño a la gloriosa historia de Citroën. Por dentro, te recibe un habitáculo que sorprende por su calidad y atención al detalle. El volante de buje fijo, aunque peculiar, centra toda la atención en el conductor, creando un puesto de mando sofisticado y envolvente que se siente especial y diferente a todo lo demás.
Tecnología y características
La joya de la corona es, sin duda, la suspensión Hidractiva III+. Esta maravilla de la ingeniería no solo proporciona un confort sublime, sino que adapta activamente la firmeza y altura del coche al estado de la carretera y al estilo de conducción. Más allá de esto, en su acabado Exclusive, el C5 ofrecía un equipamiento avanzado para su tiempo, demostrando que la tecnología podía estar al servicio del bienestar y no solo del rendimiento puro.
Competencia
Frente a la sobriedad de un Volkswagen Passat o la dinámica afilada de un Ford Mondeo, el Citroën C5 jugaba en su propia liga. Mientras sus competidores luchaban por ser el más rápido en una carretera de curvas, el C5 se erigía como el rey indiscutible del confort en autopista. Era la alternativa para el conductor que no necesitaba demostrar nada, solo disfrutar del lujo de un viaje tranquilo y distinguido, compitiendo más en espíritu con berlinas de segmentos superiores.
Conclusión
El Citroën C5 es un coche con un alma inconfundible, una de las últimas grandes berlinas en priorizar el confort absoluto. Es una compra pasional, para entendidos que aprecian la ingeniería con propósito y el diseño con carácter. No es perfecto, pero las sensaciones que transmite son únicas y adictivas. Un futuro clásico que representa una forma de entender el automóvil que, tristemente, parece estar en extinción.




