Especificaciones y análisis del Citroën C5
Potencia
163CV
Par
340Nm
Consumo
6.8l/100
Emisiones
179g/km
0-100 km/h
10s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
1684kg
Precio
26,850€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 4 puertas
439 L
71 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C5 Seduction HDi 160 CAS · 163 CV (2011)
Descripción general
El Citroën C5 de 2011 no es solo una berlina, es la materialización del confort y la elegancia francesa. En una época donde la deportividad parecía ser la única meta, este coche se atrevió a ser diferente, ofreciendo un refugio de serenidad y distinción en la carretera, un verdadero buque insignia que te abraza en cada kilómetro.
Experiencia de conducción
Conducir este C5 es una experiencia que redefine el viaje. Sus 163 caballos diésel empujan con una suavidad y contundencia que, junto a su cambio automático, hacen que todo fluya sin esfuerzo. Pero la verdadera magia reside en su suspensión, que te hace sentir como si flotaras sobre una alfombra mágica, aislando tu cuerpo y tu mente del estrés del asfalto. Es un coche que no te incita a correr, sino a disfrutar del placer de desplazarte con una calma y un aplomo incomparables.
Diseño y estética
Su silueta es pura escultura en movimiento. Con una línea de techo fluida, una presencia imponente y esa característica luneta trasera cóncava, el C5 irradia una elegancia atemporal que se niega a pasar de moda. No es un diseño que grita, sino que susurra clase y confianza, distinguiéndose con una personalidad única en un mar de berlinas convencionales.
Tecnología y características
Bajo su piel elegante, el C5 alberga una tecnología pensada para el bienestar y la eficiencia. El motor HDi de 2.0 litros es una joya de la ingeniería, combinando inyección directa por conducto común y turbo de geometría variable para entregar una respuesta llena y un consumo contenido. Todo está orquestado para ofrecer una experiencia de conducción refinada y fiable, donde la tecnología está al servicio del confort.
Competencia
En su momento, se enfrentó a gigantes como el Ford Mondeo, el Volkswagen Passat o el Opel Insignia. Mientras sus rivales alemanes apostaban por la firmeza y la dinámica, el C5 jugaba en su propia liga: la del confort absoluto. Era la elección de quien no quería sentir cada imperfección de la carretera, sino llegar a su destino más relajado que cuando partió.
Conclusión
El Citroën C5 es mucho más que un medio de transporte; es una declaración de principios. Es la elección para el conductor que valora la comodidad por encima de todo, que busca un santuario rodante para escapar del ruido del mundo. Un coche con un alma inconfundible, que te recuerda que el verdadero lujo no es la velocidad, sino la tranquilidad.




