Especificaciones y análisis del Citroën C5
Potencia
163CV
Par
340Nm
Consumo
4.9l/100
Emisiones
129g/km
0-100 km/h
9.1s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
1615kg
Precio
26,690€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 4 puertas
439 L
71 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C5 Millenium HDi 160 · 163 CV (2012)
Descripción general
El Citroën C5 de 2011 es mucho más que una berlina; es la encarnación del confort y la elegancia a la francesa. En un mercado dominado por la rigidez alemana, este C5 se atrevió a ser diferente, ofreciendo una experiencia de conducción que prioriza la suavidad y el bienestar a bordo por encima de todo.
Experiencia de conducción
Conducir este C5 es como flotar sobre una alfombra mágica. Su legendaria suspensión hidroneumática absorbe las imperfecciones del asfalto con una maestría que te aísla del mundo exterior, creando una burbuja de serenidad. El motor HDi de 163 CV empuja con contundencia y refinamiento, permitiendo viajes largos sin el menor atisbo de fatiga, con un aplomo en carretera que inspira una confianza absoluta.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones: elegancia atemporal y proporciones clásicas. La silueta de berlina es fluida y aerodinámica, con detalles distintivos como la luneta trasera cóncava, un guiño a modelos históricos de la marca. No busca llamar la atención con estridencias, sino seducir con una presencia sofisticada y un porte señorial que ha envejecido con notable dignidad.
Tecnología y características
La verdadera joya tecnológica de este C5 es su suspensión Hidractiva III+, un sistema que adapta la firmeza y altura en tiempo real para ofrecer un confort inigualable o una mayor firmeza si se le exige. Aunque su sistema de infoentretenimiento no puede competir con las pantallas actuales, en su día ofrecía un equipamiento completo con navegador y un cuadro de mandos lleno de información, centrado en hacer la vida a bordo más fácil y placentera.
Competencia
En su momento, se enfrentó a rivales de peso como el Ford Mondeo, el Volkswagen Passat o su primo, el Peugeot 508. Mientras que sus competidores apostaban por un tacto más dinámico o una sobriedad germánica, el C5 jugaba en su propia liga, la del confort supremo. Ninguno de sus rivales podía igualar esa sensación de aislamiento y suavidad en marcha que lo convertía en una opción única y muy especial.
Conclusión
El Citroën C5 HDi 160 no es un coche para todos, es un coche para quienes entienden que el verdadero lujo en la carretera es el confort. Es una berlina excepcional para devorar kilómetros, un refugio de paz en el caos diario y un testimonio de una forma de entender el automóvil que, tristemente, parece extinguirse. Una elección pasional y lógica a la vez para el viajero incansable.




