Citroën C8 HDi 109 FAP Premier II C.A.S. · 107 CV (2004-2006)

2002
Gasóleo
FWD
Automático 4v
Citroën C8 - Vista 1
Citroën C8 - Vista 2
Citroën C8 - Vista 3
Citroën C8 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C8

Potencia

107CV

Par

270Nm

Consumo

8l/100

Emisiones

210g/km

0-100 km/h

15.1s

Vel. Máx.

168km/h

Peso

1743kg

Precio

32,080

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 4v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

225 L

Depósito

80 L

Potencia

79 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima107 CV / 79 kW
Par máximo270 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 4v

Capacidades

Depósito80 L
Maletero225 L

Análisis detallado del Citroën C8 HDi 109 FAP Premier II C.A.S. · 107 CV (2004-2006)

Descripción general

El Citroën C8 es mucho más que un monovolumen; es un salón rodante concebido para transformar cada viaje en una experiencia familiar inolvidable. Nacido a principios de los 2000, este vehículo representa la máxima expresión del confort y la modularidad, un compañero fiel diseñado para devorar kilómetros sin que el cansancio haga acto de presencia, priorizando siempre el espacio y el bienestar de sus ocupantes.

Experiencia de conducción

Al volante, el C8 invita a la calma y la serenidad. Su motor HDi de 107 caballos, aunque modesto en cifras, entrega su par de 270 Nm desde muy bajas vueltas, proporcionando una respuesta suave y suficiente para mover su considerable masa con dignidad. La caja de cambios automática de 4 velocidades filtra cualquier brusquedad, creando una atmósfera de conducción relajada. No busques deportividad ni aceleraciones fulgurantes; su territorio es la autopista, donde su suspensión filtra las irregularidades y su aplomo transmite una profunda sensación de seguridad y confort, convirtiendo los largos trayectos en un auténtico placer.

Diseño y estética

El diseño del C8 es una oda a la funcionalidad. Sus formas redondeadas y amables envuelven un interior cavernoso y luminoso, gracias a una enorme superficie acristalada. Las puertas traseras correderas son una bendición en aparcamientos estrechos y facilitan enormemente el acceso a las plazas posteriores. Por dentro, rompe moldes con su instrumentación central digital, un rasgo futurista y audaz para su época que despeja la vista del conductor y crea una sensación de amplitud única. Es un diseño que nace de dentro hacia afuera, donde cada línea está al servicio del espacio y la vida a bordo.

Tecnología y características

Para su época, el C8 incorporaba tecnologías centradas en el confort y la eficiencia. El motor HDi con inyección por conducto común y filtro de partículas (FAP) era una muestra del compromiso con un funcionamiento más limpio y refinado. La transmisión automática con convertidor de par, aunque de solo cuatro marchas, era un elemento de confort muy apreciado en este segmento. Sin embargo, el elemento tecnológico más distintivo era su cuadro de mandos central, que agrupaba toda la información en una pantalla digital, un concepto innovador que definía la personalidad de su habitáculo.

Competencia

El Citroën C8 no estaba solo en su conquista del espacio. Formaba parte de una familia de monovolúmenes casi idénticos, los 'Eurovans', compartiendo plataforma y alma con el Peugeot 807, el Fiat Ulysse y el Lancia Phedra. Estos hermanos eran sus rivales más directos, diferenciándose por matices estéticos y de equipamiento. Más allá de su clan, se enfrentaba a gigantes consolidados como el Renault Espace, el trío formado por el Volkswagen Sharan, el SEAT Alhambra y el Ford Galaxy, todos ellos luchando por ser el vehículo familiar definitivo.

Conclusión

El Citroën C8 HDi 109 es la encarnación del viaje familiar tranquilo y confortable. Es un vehículo que se elige con la cabeza, por su practicidad y espacio, pero que se disfruta con el corazón, por la calidad de vida que ofrece a bordo. Su rendimiento sosegado no es un defecto, sino una declaración de intenciones: aquí lo importante es el trayecto y la compañía. Una máquina espaciosa, fiable y cómoda que, a pesar de los años, sigue evocando la promesa de aventuras en familia y recuerdos imborrables en la carretera.