Especificaciones y análisis del Citroën C8
Potencia
107CV
Par
270Nm
Consumo
7.2l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
13.4s
Vel. Máx.
174km/h
Peso
1743kg
Precio
27,390€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
225 L
80 L
79 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C8 HDi 109 FAP X · 107 CV (2002-2005)
Descripción general
El Citroën C8 de 2002 es más que un monovolumen; es una invitación a viajar, a compartir kilómetros y a crear recuerdos en familia. Nacido de la colaboración Eurovan, este vehículo fue concebido para ser el hogar sobre ruedas definitivo, donde el espacio, la luz y el confort eran las máximas prioridades para devorar distancias sin sentir el paso del tiempo.
Experiencia de conducción
Al volante del C8, las sensaciones son de calma y dominio. Su motor HDi de 107 CV no busca récords de aceleración, sino ofrecer una marcha suave y constante, apoyado en un generoso par motor que facilita los viajes a plena carga. La suspensión filtra las irregularidades con la maestría típica de Citroën, meciendo a los ocupantes en una burbuja de tranquilidad. Es un coche que no te pide correr, sino disfrutar del paisaje y de la compañía, con una visibilidad panorámica que inunda el habitáculo de luz y vida.
Diseño y estética
El diseño del C8 es una oda a la funcionalidad y la vida familiar. Sus formas redondeadas y su imponente frontal transmiten robustez, pero su verdadera magia reside en las puertas traseras correderas, un regalo del cielo en aparcamientos estrechos y al subir a los niños. Por dentro, el salpicadero con instrumentación central liberaba el campo de visión y creaba una atmósfera diáfana y futurista para su época. Cada asiento era una butaca individual, configurable hasta el infinito, transformando el interior de un autobús de siete plazas a una furgoneta de carga en minutos.
Tecnología y características
La tecnología del C8 estaba al servicio del confort y la eficiencia. Su motor diésel de inyección directa por conducto común y filtro de partículas (FAP) era una muestra de modernidad en su momento, buscando un equilibrio entre prestaciones y consumo. Aunque hoy sus sistemas nos parezcan sencillos, elementos como el climatizador automático o los múltiples airbags eran la vanguardia del bienestar y la seguridad para las familias viajeras de principios de siglo.
Competencia
El C8 no estaba solo en su conquista del asfalto. Luchaba en una categoría reñida, enfrentándose directamente a sus hermanos de proyecto, el Peugeot 807 y el Fiat Ulysse, con los que compartía casi todo. Más allá de la familia, sus grandes adversarios eran el icónico Renault Espace, el pragmático Ford Galaxy y el sólido Volkswagen Sharan. Cada uno ofrecía su propia visión del viaje en familia, pero el C8 siempre destacó por su particular enfoque en el confort de marcha.
Conclusión
El Citroën C8 HDi 109 es una cápsula del tiempo que nos recuerda una época en la que el mayor lujo era el espacio compartido. Es un vehículo honesto, sin pretensiones deportivas, cuyo único objetivo es llevar a sus ocupantes de un punto a otro con la máxima comodidad posible. Su modularidad, su luminosidad y su andar suave lo convierten en el compañero ideal para la aventura familiar. Aunque superado en tecnología, su espíritu práctico y acogedor sigue intacto, evocando la nostalgia de los grandes viajes por carretera.




