Especificaciones y análisis del Citroën C8
Potencia
107CV
Par
270Nm
Consumo
7.2l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
13.4s
Vel. Máx.
174km/h
Peso
1743kg
Precio
27,300€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
225 L
80 L
79 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C8 2.0 HDi 16V SX (AM02) · 107 CV (2002-2004)
Descripción general
El Citroën C8 de 2002 es más que un monovolumen; es el pasaporte a los recuerdos familiares, un refugio rodante diseñado para devorar kilómetros con una comodidad soberbia. Representa una época dorada en la que el espacio y la versatilidad eran el máximo lujo, un vehículo concebido desde dentro hacia fuera para hacer de cada viaje una experiencia compartida.
Experiencia de conducción
Al volante, el C8 transmite una sensación de dominio y tranquilidad. Su motor 2.0 HDi de 107 CV, aunque modesto en cifras, empuja con una sorprendente solvencia desde bajas vueltas gracias a su generoso par. No busca la adrenalina, sino la conducción serena y relajada. La suspensión filtra las irregularidades con maestría, meciendo a los pasajeros en un viaje que se siente seguro y aplomado, ideal para largas travesías por autopista donde su verdadero carácter brilla.
Diseño y estética
Su diseño es una oda a la funcionalidad. Las formas redondeadas y la enorme superficie acristalada inundan de luz un interior casi catedralicio. Las puertas laterales correderas son un toque de genialidad, una invitación a entrar y salir sin esfuerzo en los aparcamientos más estrechos. Por dentro, rompe moldes con su instrumentación central, un rasgo audaz que despeja la vista del conductor y convierte el salpicadero en un espacio compartido y futurista para su tiempo.
Tecnología y características
La tecnología del C8 se centraba en el confort y la eficiencia. El motor HDi con inyección por conducto común fue un referente en su momento por su suavidad y consumo contenido. Aunque hoy sus sistemas nos parezcan sencillos, elementos como el climatizador o los múltiples airbags eran un gran avance. Su mayor innovación residía en la modularidad de su habitáculo, permitiendo configurar los asientos de innumerables formas, una tecnología práctica al servicio de la vida familiar.
Competencia
El C8 no viajaba solo. Formaba parte de una familia de 'eurovans' junto a sus hermanos casi gemelos, el Peugeot 807, el Fiat Ulysse y el Lancia Phedra, con los que compartía casi todo. Más allá de su clan, se enfrentaba a titanes del segmento como la Renault Espace, la Ford Galaxy o la Volkswagen Sharan, cada una con su propia interpretación de lo que debía ser el vehículo familiar definitivo.
Conclusión
El Citroën C8 es un vehículo que emociona por lo que representa: la libertad de viajar en familia sin compromisos de espacio. Es un coche honesto, práctico y sumamente confortable que cumplió su misión con creces. Hoy, es un clásico moderno que nos recuerda que el verdadero lujo no siempre está en la potencia o la tecnología punta, sino en el espacio para compartir y el tiempo para disfrutar del camino juntos.




