Especificaciones y análisis del Citroën C8
Potencia
107CV
Par
270Nm
Consumo
7.2l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
13.4s
Vel. Máx.
174km/h
Peso
1743kg
Precio
30,490€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
225 L
80 L
79 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C8 HDi 109 FAP Premier · 107 CV (2003-2005)
Descripción general
El Citroën C8 es más que un monovolumen; es el recuerdo de una época dorada para los viajes en familia. Nacido del proyecto Eurovan, este vehículo fue concebido con un único propósito: ofrecer un espacio sin igual y un confort soberano para devorar kilómetros en carretera, convirtiendo cada desplazamiento en una aventura compartida.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del C8 es una invitación a la calma. Su motor HDi de 107 caballos no busca récords de velocidad, sino entregar su fuerza de manera suave y constante desde bajas revoluciones. La sensación es la de pilotar un crucero familiar, donde la suspensión filtra las imperfecciones del asfalto y la elevada postura de conducción te da una visión panorámica y una sensación de control absoluto. Es un coche que no te pide correr, sino disfrutar del paisaje y la compañía.
Diseño y estética
Su diseño exterior, de formas redondeadas y funcionales, grita 'espacio'. Las puertas laterales correderas son una bendición, un gesto de inteligencia que facilita la vida a cualquier familia. Por dentro, el C8 te recibe en un auténtico salón rodante. El salpicadero con instrumentación central fue una apuesta audaz y distintiva de la marca, liberando el campo de visión y creando una atmósfera diáfana. La modularidad de sus asientos y la infinidad de huecos portaobjetos lo convierten en un campeón de la practicidad.
Tecnología y características
Aunque hoy su tecnología nos parezca sencilla, en su momento el motor HDi con filtro de partículas (FAP) era una declaración de intenciones. Sin embargo, su verdadera innovación no estaba en las pantallas, sino en las soluciones ingeniosas para la vida a bordo. Es un coche de alma analógica, donde la tecnología está al servicio de la función, no del entretenimiento. Su mayor gadget es su increíble versatilidad.
Competencia
El C8 no viajaba solo. Compartía su ADN con sus hermanos, el Peugeot 807, el Fiat Ulysse y el Lancia Phedra, con los que formaba una familia casi idéntica. Fuera de casa, se medía con gigantes de la categoría como el Renault Espace, el Ford Galaxy o el Volkswagen Sharan, en una batalla por ser el rey del espacio y el confort familiar.
Conclusión
El Citroën C8 es una oda a los grandes viajes por carretera, un vehículo honesto y extraordinariamente capaz. Representa una filosofía de automóvil que hoy se echa de menos: la prioridad absoluta del espacio y el bienestar de los pasajeros. No enamora por su velocidad, sino por su capacidad de crear recuerdos imborrables en cada kilómetro.




