Especificaciones y análisis del Citroën C8
Potencia
136CV
Par
190Nm
Consumo
9.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.2s
Vel. Máx.
185km/h
Peso
1645kg
Precio
27,725€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
225 L
80 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C8 2.0i 16V SX · 136 CV (2002-2005)
Descripción general
El Citroën C8 no es solo un monovolumen, es la promesa de un viaje en familia inolvidable. Nacido en 2002 como parte de una colaboración europea, este vehículo fue diseñado con un propósito claro: ofrecer un espacio de vida sobre ruedas, donde la comodidad, la luz y la versatilidad son los verdaderos protagonistas. Representa una era en la que el viaje era tan importante como el destino.
Experiencia de conducción
Al volante, el C8 2.0i de 136 CV transmite una sensación de calma y control. No busca la adrenalina, sino la serenidad de un crucero familiar. Su motor de gasolina es suave y progresivo, y aunque su peso de más de 1600 kg se hace notar, mueve el conjunto con una dignidad sorprendente. La suspensión filtra las imperfecciones del asfalto con maestría, creando una burbuja de confort que aísla del estrés exterior, convirtiendo cada kilómetro en una experiencia relajante.
Diseño y estética
El diseño del C8 es una oda a la funcionalidad y al espacio. Sus formas redondeadas y su enorme superficie acristalada crean una sensación de amplitud abrumadora. Las puertas traseras correderas son un golpe de genialidad, un detalle que transforma el día a día familiar. Por dentro, el salpicadero con instrumentación central es un rasgo de carácter Citroën que libera el campo de visión y crea un ambiente diáfano, casi como el de un salón rodante.
Tecnología y características
Para su época, el C8 ofrecía una tecnología centrada en el bienestar. Más allá de su fiable motor de inyección, destacaba por elementos como el climatizador automático o su innovadora instrumentación digital central. No encontrarás pantallas táctiles ni conectividad moderna, pero sí soluciones ingeniosas pensadas para hacer la vida a bordo más fácil y segura, como los múltiples airbags y un chasis robusto que garantizaba la protección de lo que más importa.
Competencia
El C8 competía en una liga de gigantes, luchando por el trono del monovolumen familiar. Sus rivales más directos eran sus propios hermanos de proyecto: el Peugeot 807, el Fiat Ulysse y el Lancia Phedra, con quienes compartía casi todo. Fuera de la familia, se enfrentaba a leyendas como el Renault Espace, el trío formado por el Volkswagen Sharan y SEAT Alhambra, y el icónico Chrysler Voyager.
Conclusión
El Citroën C8 es mucho más que un coche; es un generador de recuerdos. Un vehículo que prioriza el bienestar de sus ocupantes por encima de todo. Su motor de gasolina es cumplidor y su interior es un prodigio de modularidad y espacio. Aunque su consumo no es el más bajo, lo compensa con una fiabilidad mecánica notable y un confort de marcha excepcional. Es la elección del corazón para quienes valoran el espacio, la luz y los momentos compartidos en la carretera.




