Especificaciones y análisis del Citroën C8
Potencia
128CV
Par
314Nm
Consumo
7.3l/100
Emisiones
195g/km
0-100 km/h
12.6s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1783kg
Precio
34,960€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
225 L
80 L
94 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C8 2.2 HDi 130 FAP Exclusive · 128 CV (2004-2007)
Descripción general
El Citroën C8 es más que un monovolumen; es el recuerdo de una época dorada para las familias viajeras. Nacido de la colaboración entre Peugeot, Fiat y Lancia, este vehículo fue concebido con un propósito claro: ofrecer un espacio sin igual donde cada viaje se convierte en una experiencia compartida, un salón rodante diseñado para devorar kilómetros con una comodidad soberana.
Experiencia de conducción
Al volante, el C8 transmite una sensación de calma y dominio. Su motor 2.2 HDi de 128 CV no busca la velocidad, sino la fuerza tranquila gracias a su generoso par motor, ideal para mover a toda la familia sin esfuerzo. La suspensión, suave y permisiva, filtra las imperfecciones del asfalto, priorizando el confort por encima de cualquier aspiración deportiva. La postura de conducción elevada y la caja de cambios manual de seis velocidades te hacen sentir el capitán de un navío familiar, listo para cualquier aventura por carretera.
Diseño y estética
Su diseño es una oda a la funcionalidad y el espacio. Las formas redondeadas y amables envuelven un interior gigantesco, cuyo acceso se ve gloriosamente facilitado por las puertas traseras correderas, una bendición en aparcamientos estrechos. Dentro, el salpicadero con instrumentación central es un rasgo distintivo de Citroën que despeja la vista y crea una atmósfera única. No es un coche de lujos, sino de soluciones inteligentes y materiales pensados para resistir el día a día de una familia.
Tecnología y características
Para su tiempo, la versión Exclusive era un escaparate tecnológico. Contaba con elementos avanzados como el filtro de partículas (FAP), climatizador automático, control de crucero y un sistema de infoentretenimiento que, aunque hoy parezca modesto, era el centro de mando para los largos viajes. La seguridad era una prioridad, con múltiples airbags y sistemas de ayuda a la conducción que aportaban una gran tranquilidad.
Competencia
Sus rivales más directos eran sus propios hermanos: el Peugeot 807, el Fiat Ulysse y el Lancia Phedra, con los que compartía casi todo. Fuera de la familia, se enfrentaba a gigantes como el Renault Espace, el Ford Galaxy o el Volkswagen Sharan. Frente a ellos, el C8 siempre jugó la carta del confort excepcional y un toque de originalidad típicamente Citroën que lo hacía especial.
Conclusión
El Citroën C8 es un vehículo honesto y con un alma familiar innegable. Es la elección de quienes valoran el espacio, la comodidad y la practicidad por encima de las prestaciones puras. Representa una filosofía de vida, la de disfrutar del camino tanto como del destino. Un coche que no solo transporta personas, sino que crea recuerdos imborrables en cada kilómetro recorrido.




