Especificaciones y análisis del Citroën C8
Potencia
136CV
Par
320Nm
Consumo
7.1l/100
Emisiones
188g/km
0-100 km/h
11.4s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1854kg
Precio
36,590€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
6 / 5 puertas
225 L
80 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën C8 2.0 HDi 138 FAP Exclusive Captain Chairs · 136 CV (2006-2008)
Descripción general
El Citroën C8 de 2002, en su versión 2.0 HDi 138 FAP Exclusive Captain Chairs, se presenta como un monovolumen diseñado para la comodidad y el espacio. Con un motor diésel de 136 CV y una configuración de seis asientos individuales, este vehículo buscaba ofrecer una experiencia de viaje superior para familias o grupos que valoraban el confort y la versatilidad. Su precio de 36.590 € en su momento reflejaba su posicionamiento en el segmento de los monovolúmenes de gama alta, buscando competir con propuestas que priorizaban el bienestar a bordo.
Experiencia de conducción
Al volante del C8, la sensación predominante es de suavidad y amplitud. El motor 2.0 HDi de 136 CV, aunque no es un derroche de potencia, mueve con soltura el conjunto, especialmente en carretera, donde su par de 320 Nm se hace notar. La caja de cambios manual de seis velocidades permite un control adecuado de la entrega de potencia. La suspensión, de tipo McPherson delante y eje rígido detrás, está orientada al confort, absorbiendo bien las irregularidades del terreno y proporcionando un viaje placentero. La dirección, aunque no es la más comunicativa, cumple su función en un vehículo de estas características. En general, el C8 invita a una conducción relajada y a disfrutar del viaje, más que a buscar sensaciones deportivas.
Diseño y estética
El diseño del Citroën C8 de 2002 es funcional y espacioso, con líneas que buscan maximizar el volumen interior. Su carrocería de 4.726 mm de largo, 1.854 mm de ancho y 1.752 mm de alto, junto con una distancia entre ejes de 2.823 mm, le confieren una presencia imponente en la carretera. Las puertas correderas traseras son un elemento distintivo y práctico, facilitando el acceso a las plazas traseras en espacios reducidos. El interior, con sus seis asientos individuales 'Captain Chairs', ofrece una gran modularidad y un ambiente acogedor. Aunque su estética puede parecer algo sobria para los estándares actuales, en su momento representaba la visión de Citroën para un monovolumen familiar, priorizando la habitabilidad y la funcionalidad sobre la audacia estética.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Citroën C8 de 2002 incorporaba elementos que buscaban mejorar la experiencia de conducción y el confort de los ocupantes. El motor 2.0 HDi con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era una muestra de la tecnología diésel de la época, ofreciendo un buen equilibrio entre rendimiento y eficiencia. La presencia de un filtro de partículas (FAP) ya en 2002 denotaba una preocupación por las emisiones. En el interior, aunque no se detallan sistemas de infoentretenimiento avanzados, la configuración de asientos individuales y la amplitud del habitáculo eran en sí mismas una propuesta tecnológica orientada al confort. La seguridad activa y pasiva también contaría con los estándares de la época, buscando proteger a los ocupantes en caso de accidente.
Competencia
El Citroën C8 competía en el segmento de los monovolúmenes grandes con modelos como el Peugeot 807, el Fiat Ulysse y el Lancia Phedra, con los que compartía plataforma y muchos componentes. Otros rivales directos incluían al Renault Espace y al Volkswagen Sharan, vehículos que también ofrecían un gran espacio interior y versatilidad para familias numerosas. El C8 se diferenciaba por su enfoque en el confort y la suavidad de marcha, características muy valoradas en la marca Citroën.
Conclusión
El Citroën C8 2.0 HDi 138 FAP Exclusive Captain Chairs de 2002 fue un monovolumen que destacó por su amplitud, confort y versatilidad. Ideal para familias que buscaban un vehículo espacioso y cómodo para largos viajes, ofrecía un motor diésel eficiente y una configuración interior muy adaptable. Aunque su diseño era más funcional que vanguardista, cumplía con creces su propósito de transportar a sus ocupantes con la máxima comodidad. Representó una opción sólida en el segmento de los monovolúmenes grandes, dejando un legado de practicidad y bienestar a bordo.




