Citroën C8 2.2 HDi 173 FAP Premier · 170 CV (2008-2009)

2008
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Citroën C8 - Vista 1
Citroën C8 - Vista 2
Citroën C8 - Vista 3
Citroën C8 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën C8

Potencia

170CV

Par

370Nm

Consumo

7.2l/100

Emisiones

191g/km

0-100 km/h

10s

Vel. Máx.

200km/h

Peso

1865kg

Precio

29,476

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

830 L

Depósito

80 L

Potencia

125 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima170 CV / 125 kW
Par máximo370 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito80 L
Maletero830 L

Análisis detallado del Citroën C8 2.2 HDi 173 FAP Premier · 170 CV (2008-2009)

Descripción general

El Citroën C8 de 2008 es mucho más que un simple monovolumen; es un santuario rodante para la familia. Concebido en una época donde el espacio era el máximo lujo, este vehículo se presenta como una oda a los viajes largos y las aventuras compartidas. Con su potente motor diésel de 170 caballos, promete mover a los tuyos con una soltura y una comodidad que evocan una profunda sensación de bienestar y seguridad en cada kilómetro.

Experiencia de conducción

Al volante, el C8 se siente como un crucero de carretera, sólido y aplomado. El motor 2.2 HDi empuja con una fuerza generosa y constante desde muy bajas revoluciones, haciendo que los adelantamientos y las incorporaciones se sientan seguros y sin esfuerzo. La suspensión filtra las imperfecciones del asfalto con una suavidad característica de Citroën, creando una atmósfera de calma en el habitáculo. No es un coche para buscar emociones deportivas, sino para disfrutar del placer de viajar sin estrés, sintiendo el control de una máquina pensada para devorar distancias con una serenidad imperturbable.

Diseño y estética

Su diseño es una declaración de intenciones: la función define la forma. La silueta de gran monovolumen maximiza cada centímetro cúbico para ofrecer un interior cavernoso y lleno de luz. Las puertas laterales correderas son un golpe de genialidad práctica, un gesto que cualquier padre o madre agradece en aparcamientos estrechos. Por dentro, la modularidad es total, con un maletero gigantesco y asientos que se adaptan a cualquier necesidad. El salpicadero, con su instrumentación central, es un rasgo distintivo que busca crear una sensación de espacio y modernidad, un salón sobre ruedas.

Tecnología y características

La tecnología del C8 se centra en el corazón del coche: su mecánica. El motor diésel con inyección directa por conducto común y turbo de geometría variable era una pieza de ingeniería avanzada para su tiempo, buscando un equilibrio entre prestaciones y consumo. El filtro de partículas (FAP) ya mostraba una conciencia medioambiental. Aunque carece de las pantallas táctiles y la conectividad actuales, su equipamiento de confort y seguridad estaba a la altura, garantizando que cada viaje fuera tan seguro como placentero. Su tecnología es la del confort y la eficiencia mecánica.

Competencia

El C8 no estaba solo en su misión. Formaba parte de una familia de monovolúmenes casi idénticos, los 'Eurovans', que incluían al Peugeot 807, el Fiat Ulysse y el Lancia Phedra. Más allá de sus hermanos, se enfrentaba a gigantes del segmento como el Renault Espace, que jugaba la carta del diseño vanguardista, y el dúo formado por el Ford Galaxy y el Volkswagen Sharan, que apostaban por la sobriedad y la calidad alemana. El C8 se distinguía por ese toque inconfundible de confort y originalidad interior propio de Citroën.

Conclusión

El Citroën C8 es una elección emocional para quien valora el espacio y el confort por encima de todo. Es un vehículo honesto, que cumple con creces la promesa de ser el mejor compañero para la vida familiar. Su potente motor diésel y su interior versátil lo convierten en una herramienta de libertad para crear recuerdos imborrables. Aunque el tiempo ha pasado, su practicidad sigue siendo abrumadora, recordándonos que a veces, el mayor lujo no es la última tecnología, sino el espacio para compartir y el tiempo para disfrutar del viaje.