Especificaciones y análisis del Citroën DS3
Potencia
111CV
Par
285Nm
Consumo
3.8l/100
Emisiones
99g/km
0-100 km/h
9.7s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1165kg
Precio
21,050€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 3 puertas
285 L
48 L
82 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën DS3 Sport e-HDi 110 Airdream · 111 CV (2011-2012)
Descripción general
El Citroën DS3 irrumpió en el mercado como una declaración de intenciones, un soplo de aire fresco que buscaba reconquistar el terreno del diseño y el placer de conducir. Esta versión e-HDi 110 Airdream no solo prometía un estilo arrollador, sino también una eficiencia notable y un toque de dinamismo, apuntando directamente al corazón de quienes deseaban un coche pequeño, premium y con alma. Fue la audaz respuesta de Citroën a los utilitarios chic establecidos, un vehículo diseñado para hacerte sentir especial desde el primer instante.
Experiencia de conducción
Al volante, el DS3 e-HDi 110 se siente sorprendentemente ágil y enérgico. El motor diésel de 1.6 litros, con su generoso par de 285 Nm desde bajas revoluciones, ofrece un empuje contundente que facilita la conducción urbana y los adelantamientos. La caja de cambios manual de seis velocidades es precisa y te invita a jugar con ella. Aunque no es un deportivo puro, su chasis logra un equilibrio fantástico entre confort y dinamismo, permitiendo un paso por curva aplomado y seguro. Es un coche que conecta con el conductor, ofreciendo una experiencia viva y entretenida sin sacrificar la comodidad para el día a día. Su consumo de solo 3.8 l/100km es la guinda del pastel, haciendo cada viaje tan inteligente como emocionante.
Diseño y estética
El diseño es, sin lugar a dudas, el mayor gancho emocional del DS3. Rompió moldes con su techo 'flotante', la característica 'aleta de tiburón' en el pilar B y sus luces diurnas LED verticales. Es un coche con una personalidad desbordante, que ofrecía un nivel de personalización inusual en su segmento. Cada línea y cada curva se sienten deliberadas, esculpidas para crear una pieza de arte sobre ruedas que es a la vez elegante y atrevida. El interior continúa esa filosofía, con materiales de buena calidad para su época y un salpicadero que envuelve al conductor, creando una atmósfera moderna y sofisticada. Es un diseño que ha envejecido con una dignidad increíble, capaz de seguir girando cabezas.
Tecnología y características
Para su tiempo, el DS3 Sport venía bien equipado. La tecnología e-HDi con su sistema Stop & Start era un pilar fundamental, clave para lograr sus impresionantes cifras de consumo y emisiones. Incorporaba elementos como la dirección asistida eléctrica variable según la velocidad, que mejoraba el tacto en cada situación. Aunque carece de las grandes pantallas táctiles actuales, ofrecía un sistema de infoentretenimiento competente, climatizador y los elementos de seguridad esenciales. La tecnología se centraba en mejorar la experiencia de conducción y la eficiencia, una apuesta inteligente que priorizaba la sustancia sobre los adornos superfluos.
Competencia
El Citroën DS3 se adentró en un territorio muy competido, plantando cara directamente al rey del segmento, el MINI Cooper D. También se enfrentó a rivales de la talla del Alfa Romeo MiTo, con su pasión y diseño italiano, y al Audi A1, que jugaba la carta de la calidad impecable y el prestigio de marca. La estrategia del DS3 fue ofrecer una mezcla única de diseño vanguardista, un comportamiento confortable pero divertido y un precio competitivo, logrando hacerse un hueco como la alternativa con más estilo y un punto inconformista.
Conclusión
El Citroën DS3 e-HDi 110 Airdream es mucho más que un simple coche; es una experiencia. Logró combinar con maestría un estilo que enamora con un carácter dinámico y una eficiencia sobresaliente. Era un coche que te hacía sentir bien, que te sacaba una sonrisa tanto al mirarlo como al conducirlo. Demostró que un diésel pequeño y económico podía ser emocionante y deseable. A día de hoy, sigue siendo una opción fantástica para quien valora la personalidad y el placer al volante, un testimonio del acierto de Citroën.
