Especificaciones y análisis del Citroën DS5
Potencia
111CV
Par
285Nm
Consumo
4.4l/100
Emisiones
114g/km
0-100 km/h
12.4s
Vel. Máx.
191km/h
Peso
1495kg
Precio
26,900€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
468 L
60 L
82 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën DS5 e-HDi 110 Design CMP · 111 CV (2012)
Descripción general
El Citroën DS5 de 2012 no era simplemente un coche, era una declaración de intenciones. En un mundo de diseños conservadores, Citroën se atrevió a lanzar una escultura rodante que fusionaba la elegancia de una berlina, la audacia de un coupé y la versatilidad de un familiar. Conducir un DS5 era elegir el camino menos transitado, una experiencia que comenzaba incluso antes de arrancar el motor.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor e-HDi de 111 caballos ofrece una respuesta suave y eficiente, pensada para devorar kilómetros con una calma imperturbable y un consumo ridículo. No busca la aceleración fulgurante, sino el placer de un viaje sereno y distinguido. La caja de cambios pilotada CMP exige cierta anticipación, pero recompensa con una conducción relajada. Su suspensión, más firme de lo que se esperaría en un Citroën, transmite una sensación de aplomo y seguridad en carretera, sacrificando algo de confort en favor de una conexión más directa con el asfalto.
Diseño y estética
El diseño es su alma. El exterior es una obra de arte futurista, con su icónico 'sable' cromado que fluye desde los faros hasta las ventanillas delanteras y una silueta que desafía cualquier categorización. Pero es el interior donde la magia explota: una cabina inspirada en la aviación, con una consola central y de techo repletas de interruptores tipo 'toggle', un techo panorámico dividido en tres partes y unos materiales que acarician los sentidos. Sentarse en el DS5 es como tomar los mandos de una nave espacial de lujo.
Tecnología y características
Para su época, el DS5 integraba tecnología con inteligencia. El sistema microhíbrido e-HDi con Stop & Start era un ejemplo de eficiencia, optimizando el consumo en ciudad de forma casi imperceptible. La dirección electrohidráulica proporcionaba un tacto preciso y la posibilidad de equipar elementos como el Head-Up Display a color o un sistema de navegación avanzado lo situaban como un vehículo vanguardista, donde la tecnología estaba al servicio de una experiencia de conducción única y envolvente.
Competencia
El DS5 jugaba en su propia liga, lo que dificultaba encontrarle un rival directo. Por su aspiración premium, miraba de reojo a berlinas alemanas como el Audi A4 o el BMW Serie 3, pero su enfoque era radicalmente distinto. Su verdadero competidor era cualquier coche que apostara por el estilo y la diferenciación, como un Volkswagen CC o un Alfa Romeo 159, aunque ninguno ofrecía esa mezcla tan particular de conceptos y esa atmósfera interior tan especial.
Conclusión
El Citroën DS5 es una compra puramente emocional, un coche para quien valora la belleza y la originalidad por encima de la funcionalidad convencional. Es una pieza de diseño que te hace sentir especial en cada trayecto, un clásico moderno que demostró que un coche familiar podía ser también un objeto de deseo. No es perfecto, pero su carácter y su audacia lo convierten en una experiencia inolvidable y profundamente humana.




