Citroën DS5 e-HDi 115 Airdream CMP6 Style · 114 CV (2012-2013)

2012
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Citroën DS5 - Vista 1
Citroën DS5 - Vista 2
Citroën DS5 - Vista 3
Citroën DS5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën DS5

Potencia

114CV

Par

285Nm

Consumo

4.4l/100

Emisiones

114g/km

0-100 km/h

12.4s

Vel. Máx.

191km/h

Peso

1495kg

Precio

28,960

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

468 L

Depósito

60 L

Potencia

84 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima114 CV / 84 kW
Par máximo285 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero468 L

Análisis detallado del Citroën DS5 e-HDi 115 Airdream CMP6 Style · 114 CV (2012-2013)

Descripción general

El Citroën DS5 de 2012 no era simplemente un coche, era una declaración de intenciones. En un mercado dominado por la sobriedad alemana, Citroën se atrevió a lanzar una obra de arte rodante, una fusión audaz entre una berlina, un familiar y un coupé que desafiaba cualquier clasificación. Este DS5 con el motor e-HDi de 114 CV representaba el acceso a un universo de diseño y vanguardia, una promesa de viajar de una forma diferente, envuelto en un ambiente único que te hacía sentir especial.

Experiencia de conducción

Al volante, el DS5 te envuelve en una atmósfera de calma y sofisticación. El motor diésel de 114 caballos no busca prestaciones puras, sino ofrecer un viaje placentero y sumamente eficiente. Su empuje es suficiente para el día a día y para largos viajes por autopista, donde el coche se siente aplomado y silencioso. Sin embargo, la experiencia se ve matizada por la caja de cambios pilotada CMP6, que puede mostrarse algo lenta y brusca en sus transiciones, especialmente en ciudad. Es un coche que te pide conducirlo con suavidad, anticipando las maniobras para disfrutar de su excelente confort de marcha y de la sensación de flotar sobre el asfalto.

Diseño y estética

El diseño es el alma del DS5. Su carrocería es una escultura llena de detalles hipnóticos, como la icónica moldura cromada que nace en el faro y se extiende hasta el pilar delantero, un 'sable' que define su silueta. Por dentro, la magia continúa con un interior inspirado en la aeronáutica. La consola central elevada, los mandos tipo 'toggle switch' en el techo y el parabrisas panorámico dividido en tres partes crean una experiencia de 'cockpit' que te aísla del mundo exterior. La calidad de los materiales y el ajuste de las piezas transmiten una sensación premium que pocos coches de su época podían igualar.

Tecnología y características

Para su tiempo, el DS5 ofrecía un equipamiento tecnológico notable. Elementos como el Head-Up Display a color, que proyectaba la información en una lámina frente al conductor, o el sistema de navegación integrado, eran propios de segmentos superiores. La tecnología microhíbrida e-HDi con sistema Stop & Start era clave para lograr unos consumos de combustible extraordinariamente bajos. No obstante, la caja de cambios pilotada CMP6, aunque un intento de automatización eficiente, se siente hoy superada por las transmisiones modernas, y su sistema de infoentretenimiento carece de la conectividad y la rapidez actuales.

Competencia

El Citroën DS5 jugaba en una liga propia. Por su tamaño y precio, podría enfrentarse a berlinas del segmento D como el Volkswagen Passat o el Ford Mondeo, pero su enfoque en el diseño y el lujo lo acercaba más a modelos premium como el Audi A3 Sportback o el BMW Serie 3. Sin embargo, su concepto era tan único que su verdadero rival era la monotonía. Competía por el corazón de aquellos conductores que buscaban diferenciarse, que valoraban la estética y la originalidad por encima de la funcionalidad pura o las prestaciones deportivas.

Conclusión

El Citroën DS5 e-HDi 115 es una compra emocional, una elección para quien valora el arte y la audacia en un objeto cotidiano. Es un coche que, a pesar de sus modestas prestaciones y una caja de cambios mejorable, te recompensa cada día con un diseño que sigue girando cabezas y un interior que te hace sentir en una nave espacial. Es la prueba de que un coche puede ser eficiente, práctico y, sobre todo, inspirador. Una joya para quienes entienden que el destino es importante, pero el viaje lo es aún más.