Citroën DS5 THP 155 Style Aut. · 156 CV (2012)

2012
Gasolina
FWD
Automático 6v
Citroën DS5 - Vista 1
Citroën DS5 - Vista 2
Citroën DS5 - Vista 3
Citroën DS5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën DS5

Potencia

156CV

Par

240Nm

Consumo

7.3l/100

Emisiones

169g/km

0-100 km/h

9.7s

Vel. Máx.

202km/h

Peso

1495kg

Precio

30,800

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

468 L

Depósito

60 L

Potencia

115 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima156 CV / 115 kW
Par máximo240 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero468 L

Análisis detallado del Citroën DS5 THP 155 Style Aut. · 156 CV (2012)

Descripción general

El Citroën DS5 de 2012 no era simplemente un coche, era una declaración de intenciones. En un mundo dominado por la sobriedad alemana, Citroën se atrevió a lanzar una nave espacial para la carretera, un vehículo que fusionaba la audacia de un prototipo con la funcionalidad de una berlina. Este DS5, con su motor THP de 156 caballos y cambio automático, representaba el culmen del lujo y la vanguardia a la francesa, un coche para quienes no temían ser el centro de todas las miradas.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del DS5 es una experiencia casi teatral. La sensación no es la de conducir, sino la de pilotar. El motor THP de 156 CV, acoplado a una suave transmisión automática por convertidor de par, ofrece una respuesta progresiva y refinada, ideal para viajar con una calma imperial. No busca la deportividad explosiva, sino un empuje constante y sereno. La suspensión, firme por sus llantas de 18 pulgadas, transmite el asfalto con honestidad pero sin brusquedad, priorizando la estabilidad y el aplomo de una forma que te hace sentir seguro y conectado a una máquina muy especial.

Diseño y estética

El diseño es el alma del DS5. Es una escultura en movimiento, una obra de arte que desafía cualquier categorización. Desde el icónico 'sable' cromado que recorre el lateral hasta el techo, pasando por una zaga musculosa y compleja, cada ángulo es un descubrimiento. Por dentro, la magia continúa con un puesto de conducción inspirado en la aeronáutica, lleno de botones en el techo y una consola central que te envuelve. La calidad de los materiales y el techo panorámico dividido en tres partes crean una atmósfera única, un santuario de diseño y luz que emociona cada vez que abres la puerta.

Tecnología y características

Para su época, el DS5 era un escaparate tecnológico. Elementos como el Head-Up Display a color, que proyectaba la información sobre una lámina de policarbonato, o los mandos tipo 'toggle switch' en la consola del techo, te transportaban a un futuro cercano. El motor de inyección directa y turbo era moderno y eficiente, mientras que el sistema de infoentretenimiento centralizaba las funciones principales del vehículo. Aunque hoy pueda parecer superado, en 2012 representaba un esfuerzo notable por integrar la tecnología de una forma tan funcional como espectacular.

Competencia

El DS5 jugaba en su propia liga, lo que dificultaba encontrarle rivales directos. Por precio y aspiraciones, miraba de reojo a las berlinas premium como el Audi A4 o el BMW Serie 3, pero su concepto era radicalmente distinto. Quizás sus competidores más cercanos en espíritu eran coches con un fuerte componente de diseño como el Volkswagen Passat CC o el Audi A5 Sportback, aunque el DS5 ofrecía una postura de conducción más elevada y una personalidad inconfundiblemente francesa, alejada de la perfección teutona y más cercana a la emoción pura.

Conclusión

El Citroën DS5 THP 155 es un coche para el corazón, una elección valiente para el conductor que valora la estética y la originalidad por encima de todo. Es la prueba de que un coche familiar puede ser una fuente de inspiración y emoción diaria. No es el más práctico ni el más deportivo, pero su capacidad para hacerte sentir especial es inigualable. Es un futuro clásico, un pedazo de la historia del automovilismo francés que se atrevió a soñar con las estrellas.