Especificaciones y análisis del Citroën DS5
Potencia
156CV
Par
240Nm
Consumo
7.3l/100
Emisiones
169g/km
0-100 km/h
9.7s
Vel. Máx.
202km/h
Peso
1570kg
Precio
30,330€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
468 L
60 L
115 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën DS5 THP 155 Style Aut. · 156 CV (2012-2014)
Descripción general
El Citroën DS5 irrumpió en el mercado como una declaración de intenciones, una audaz y sofisticada propuesta que se atrevía a desafiar las convenciones del segmento premium. No es simplemente un coche, es una experiencia de diseño y confort que apela directamente a las emociones, un refugio de originalidad francesa en un mar de sobriedad alemana.
Experiencia de conducción
Al volante, el DS5 THP 155 ofrece un viaje de pura suavidad y refinamiento. El motor de 156 caballos, acoplado a la caja automática con convertidor de par, entrega la potencia de forma lineal y silenciosa, priorizando el confort de marcha sobre la deportividad explosiva. Su suspensión es firme, lo que le otorga un gran aplomo en autopista, aunque puede sentirse algo seca en firmes irregulares. Es un coche para devorar kilómetros sintiéndote en una burbuja, aislado del mundo exterior y envuelto en una atmósfera de tranquilidad y control.
Diseño y estética
Aquí es donde el DS5 se convierte en leyenda. Su estética es una obra de arte vanguardista, con una silueta que fusiona berlina, familiar y coupé. Detalles como el 'sable' cromado que recorre desde el faro hasta el pilar A son inolvidables. Pero es el interior el que te roba el aliento: un cockpit inspirado en la aviación, con una consola de techo, botones tipo 'toggle switch' y una calidad de materiales que te hace sentir en un vehículo conceptual. Es un diseño que polariza, pero que jamás deja indiferente.
Tecnología y características
Para su época, el DS5 estaba a la vanguardia. Elementos como el Head-Up Display a color, que proyecta la información en una lámina frente al conductor, o el espectacular techo panorámico dividido en tres partes con cortinillas individuales, creaban una atmósfera tecnológica y lujosa. La dirección electrohidráulica ofrecía un buen tacto y el sistema de infoentretenimiento, aunque no tan avanzado como los actuales, cumplía su función integrándose perfectamente en el diseño de la cabina.
Competencia
El DS5 no competía directamente con las berlinas alemanas tradicionales como el Audi A4 o el BMW Serie 3; su batalla era otra. Jugaba en la liga de la distinción, buscando a un cliente que también consideraría un Volvo S60 por su seguridad y diseño escandinavo, o incluso un Lancia Delta por su carácter italiano único. Su verdadero rival era la monotonía, ofreciendo una alternativa para quienes valoran la personalidad por encima de las prestaciones puras.
Conclusión
El Citroën DS5 es una compra pasional, un coche para el corazón más que para la cabeza. Es la elección de quien busca diferenciarse y disfrutar de cada trayecto en un entorno único y especial. Sacrifica algo de espacio trasero y practicidad en favor de un estilo arrollador y una experiencia de conducción serena y placentera. Es, sin duda, uno de los diseños más valientes y memorables de su década, un futuro clásico que sigue girando cabezas.




