Especificaciones y análisis del Citroën DS5
Potencia
163CV
Par
340Nm
Consumo
6.1l/100
Emisiones
158g/km
0-100 km/h
10.1s
Vel. Máx.
212km/h
Peso
1690kg
Precio
32,310€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
468 L
60 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën DS5 HDi 160 Style Aut. · 163 CV (2012-2014)
Descripción general
El Citroën DS5 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Lanzado en 2012, representó la culminación del atrevimiento y la vanguardia de la línea DS, un intento audaz de desafiar el orden establecido por las berlinas premium alemanas con un diseño que fusiona arte y automoción. Es un vehículo para quienes buscan sentir algo diferente, una pieza de alta costura rodante que prioriza la emoción sobre la convención.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor HDi de 163 CV y 340 Nm de par empuja con una suavidad y contundencia que te envuelven, haciendo de los largos viajes una experiencia placentera y relajada. La caja de cambios automática por convertidor de par es un aliado perfecto para una conducción fluida. Sin embargo, su chasis, aunque aplomado y seguro en autopista, se siente algo firme en firmes irregulares, un pequeño peaje a pagar por su estética y sus grandes llantas. No es el confort de alfombra mágica de antaño, sino una sensación de control y solidez que te conecta con el asfalto.
Diseño y estética
Aquí es donde el DS5 se convierte en leyenda. Su carrocería es una escultura que desafía cualquier clasificación, una mezcla hipnótica de berlina, familiar y coupé. El 'sable' cromado que recorre desde el faro hasta el pilar A es una firma inolvidable. Pero es el interior donde la magia explota: una cabina inspirada en la aeronáutica, con una consola de techo llena de interruptores, un techo panorámico dividido y una atmósfera que te transporta a otro lugar. Sentarse en el DS5 es una experiencia sensorial única, un recordatorio constante de que conduces algo verdaderamente especial.
Tecnología y características
Para su época, el DS5 ofrecía un despliegue tecnológico notable, pensado para crear una experiencia de conducción inmersiva. El Head-Up Display proyecta la información clave en tu línea de visión, mientras que la consola central, con su diseño de cabina de avión, agrupa los controles de una manera espectacular. El sistema de infoentretenimiento y la calidad del sonido contribuyen a esa sensación de estar en una burbuja de lujo y modernidad, donde cada interacción con el coche se siente deliberada y premium.
Competencia
El DS5 jugaba en su propia liga. Por precio y tamaño, se enfrentaba a gigantes como el Audi A4, el BMW Serie 3 o el Mercedes-Benz Clase C, pero su concepto era tan radicalmente distinto que la comparación directa se antojaba injusta. Su verdadero rival era la monotonía. Competía contra la idea de que un coche premium debía ser sobrio y predecible, atrayendo a compradores que quizás también considerarían un Volkswagen CC o un Alfa Romeo 159 por su carácter y estilo diferenciador.
Conclusión
El Citroën DS5 es una obra de arte funcional, un coche para el corazón. Es la elección de quien valora la belleza y la individualidad por encima de la máxima practicidad o el confort absoluto. Conducirlo es un acto de autoexpresión, una celebración del diseño que te hace sentir único en cada trayecto. No es perfecto, pero sus imperfecciones son parte de su encanto, el alma de una máquina que se atrevió a soñar y que, sin duda, se convertirá en un clásico atemporal.




