Citroën DS5 HDi 160 Style · 163 CV (2014)

2012
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Citroën DS5 - Vista 1
Citroën DS5 - Vista 2
Citroën DS5 - Vista 3
Citroën DS5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën DS5

Potencia

163CV

Par

340Nm

Consumo

4.9l/100

Emisiones

128g/km

0-100 km/h

8.8s

Vel. Máx.

215km/h

Peso

1680kg

Precio

30,820

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

468 L

Depósito

60 L

Potencia

120 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima163 CV / 120 kW
Par máximo340 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero468 L

Análisis detallado del Citroën DS5 HDi 160 Style · 163 CV (2014)

Descripción general

El Citroën DS5 irrumpió en el mercado como una declaración de intenciones, un vehículo que se negaba a ser encasillado. No es una berlina, ni un familiar, ni un monovolumen; es un DS. Con su lanzamiento, la marca francesa demostró que era posible combinar el lujo, la vanguardia y un espíritu inconformista en una sola máquina, creando una experiencia automovilística que apela directamente a los sentidos y al deseo de ser diferente.

Experiencia de conducción

Al volante, el motor HDi de 163 caballos se siente pletórico y lleno de fuerza. Gracias a sus 340 Nm de par, empuja con contundencia desde bajas vueltas, permitiendo adelantamientos fulgurantes y un rodar majestuoso en autopista. El cambio manual de seis velocidades ofrece un tacto preciso que conecta al conductor con la mecánica. Su chasis, más firme que el de un Citroën tradicional, transmite una gran sensación de aplomo y seguridad en curva, aunque sacrifica parte del confort en firmes irregulares. Es un coche para devorar kilómetros, un gran turismo que te envuelve en una atmósfera de control y potencia.

Diseño y estética

El diseño es su alma y su mayor argumento. El DS5 es una escultura rodante, una obra de arte que fusiona audacia y elegancia. La mirada se pierde en detalles como el 'sable' cromado que recorre desde el faro hasta el pilar A, o la musculosa zaga. Pero es en el interior donde la magia explota: un puesto de conducción inspirado en la aeronáutica, con una consola de techo llena de interruptores, un techo panorámico dividido y unos materiales que acarician la vista y el tacto. Sentarse en el DS5 es como entrar en la cabina de un jet privado, una experiencia única.

Tecnología y características

Adelantado a su tiempo, el DS5 integraba tecnología pensada para hacer cada viaje especial. El Head-Up Display proyectaba la información clave sobre el parabrisas, permitiendo no apartar la vista de la carretera. El habitáculo, con su configuración de 'cockpit' y su reloj analógico de diseño, creaba un ambiente sofisticado. El techo panorámico, con cortinillas eléctricas individuales, era un alarde de exclusividad. Aunque hoy sus sistemas multimedia puedan parecer superados, en su momento representaba un notable despliegue tecnológico al servicio del confort.

Competencia

Encontrar un rival directo para el DS5 es una tarea casi imposible, pues jugaba en su propia liga. Por precio y aspiraciones, se medía con las berlinas premium alemanas como el Audi A4 o el BMW Serie 3, pero su concepto era radicalmente distinto. Quizás sus competidores más cercanos en espíritu fueran modelos como el Volkswagen Passat CC o el Lancia Delta, coches que también apostaban por un diseño diferenciador. Sin embargo, ninguno lograba el nivel de extravagancia y personalidad del modelo francés.

Conclusión

El Citroën DS5 HDi 160 es mucho más que un coche; es una experiencia, una declaración de principios. Es la elección de quien valora la belleza y la originalidad por encima de la practicidad pura. No es el más espacioso ni el más cómodo, pero cada kilómetro a bordo se siente especial. Es un vehículo que no envejece, sino que se convierte en un clásico, un recordatorio de que la automoción también puede ser arte. Una compra pasional para el alma que, además, cuenta con un motor extraordinariamente fiable.