Especificaciones y análisis del Citroën DS5
Potencia
163CV
Par
340Nm
Consumo
5.1l/100
Emisiones
133g/km
0-100 km/h
8.8s
Vel. Máx.
215km/h
Peso
1605kg
Precio
35,200€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
468 L
60 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën DS5 HDi 160 Sport · 163 CV (2012)
Descripción general
El Citroën DS5 de 2012 no era simplemente un coche; era una declaración de intenciones, un audaz manifiesto sobre ruedas. Citroën se atrevió a desafiar el status quo del segmento premium con una propuesta que fusionaba el lujo, la vanguardia y un espíritu de alta costura. Este coche no buscaba ser uno más, sino crear su propia categoría, evocando la herencia innovadora de la marca con una mirada puesta directamente en el futuro.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor HDi de 163 caballos se siente lleno y poderoso, entregando sus 340 Nm de par con una contundencia que inspira confianza en cada adelantamiento. La caja de cambios manual de seis velocidades ofrece un tacto preciso y mecánico, conectándote directamente con la conducción. Aunque su suspensión es más firme de lo que se esperaría en un Citroën tradicional, le otorga un aplomo en carretera admirable, dibujando curvas con una estabilidad que te hace sentir seguro y en control, convirtiendo cada viaje en una experiencia placentera y serena.
Diseño y estética
El diseño del DS5 es pura emoción. Su carrocería es una escultura en movimiento, con líneas que fluyen de forma inesperada, como el icónico 'sable' cromado que recorre desde el faro hasta el pilar A. Por dentro, la magia continúa con un habitáculo inspirado en la aeronáutica. La consola central elevada y los interruptores en el techo te envuelven, creando una atmósfera de 'cockpit' de avión que te hace sentir el piloto de una nave muy especial. Cada material, cada textura, fue elegida para despertar los sentidos.
Tecnología y características
Para su época, el DS5 era un escaparate tecnológico. La experiencia de conducción se elevaba con elementos como el Head-Up Display, que proyectaba información clave en el parabrisas para no apartar la vista de la carretera. El techo panorámico dividido en tres partes inundaba de luz un interior ya de por sí espectacular, y el sistema de sonido de alta fidelidad creaba una burbuja acústica perfecta. Era tecnología pensada no solo para ser útil, sino para enriquecer cada momento a bordo.
Competencia
Encontrar un rival directo para el DS5 es una tarea casi imposible, y esa era precisamente su intención. No competía frontalmente con las berlinas alemanas como el Audi A4 o el BMW Serie 3, sino que ofrecía una alternativa para quien buscaba algo diferente, con más alma y personalidad. Se medía con modelos que también jugaban la carta del diseño y la distinción, como el Volvo S60 o el Lancia Delta, pero su concepto único de berlina, coupé y familiar lo situaba en un universo propio.
Conclusión
El Citroën DS5 es una obra de arte rodante, un coche para ser comprado con el corazón. Representa la valentía de una marca que decidió romper moldes y crear un vehículo inolvidable. Quizás no sea el más práctico ni el más espacioso, pero la sensación de conducir algo tan único y bellamente diseñado compensa cualquier compromiso. Es un futuro clásico que demostró que la audacia y la elegancia podían ir de la mano, dejando una huella imborrable en la historia del automóvil.




