Citroën Grand C4 Picasso THP 150 CMP Exclusive Plus · 150 CV (2010)

2007
Gasolina
FWD
Automático 6v
Citroën Grand C4 Picasso - Vista 1
Citroën Grand C4 Picasso - Vista 2
Citroën Grand C4 Picasso - Vista 3
Citroën Grand C4 Picasso - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën Grand C4 Picasso

Potencia

150CV

Par

240Nm

Consumo

7.4l/100

Emisiones

176g/km

0-100 km/h

10.2s

Vel. Máx.

204km/h

Peso

1605kg

Precio

27,250

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

7 / 5 puertas

Maletero

576 L

Depósito

60 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo240 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero576 L

Análisis detallado del Citroën Grand C4 Picasso THP 150 CMP Exclusive Plus · 150 CV (2010)

Descripción general

El Citroën Grand C4 Picasso de 2007 fue una revolución en el concepto de monovolumen familiar. No era solo un coche, era una promesa de viajes luminosos y confortables, un salón rodante para la familia. Esta versión con el motor THP de 150 CV y el cambio pilotado CMP buscaba unir la practicidad con un toque de brío, una apuesta valiente que definía la visión de Citroën sobre el transporte familiar: priorizar la luz, el espacio y el bienestar a bordo por encima de todo.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del Grand C4 Picasso es sumergirse en una experiencia de visibilidad y comodidad. El gigantesco parabrisas panorámico inunda el habitáculo de luz, creando una sensación de libertad y control casi cinematográfica. El motor THP de 150 CV responde con una agilidad sorprendente para un vehículo de su tamaño, haciendo que los viajes por autopista se sientan ligeros y solventes. Sin embargo, el cambio pilotado CMP es el punto agridulce; su funcionamiento a veces lento y brusco en ciudad puede romper la magia de una conducción que, por lo demás, es suave y placentera. La suspensión, enfocada en el confort, filtra las irregularidades con maestría, invitando a una conducción tranquila y relajada, a disfrutar del paisaje y la compañía.

Diseño y estética

Su diseño fue vanguardista y, aún hoy, se siente especial. La silueta de 'huevo', las enormes superficies acristaladas y un frontal con personalidad propia lo distinguían de la competencia más sobria. Era un coche que no pedía permiso para ser diferente. Por dentro, el espacio es el verdadero lujo. El salpicadero minimalista con la instrumentación digital central y el volante de buje fijo eran un manifiesto de intenciones. La modularidad de sus siete asientos individuales es simplemente brillante, permitiendo transformar el interior para cualquier necesidad, desde llevar a todo el equipo de fútbol hasta realizar una mudanza improvisada.

Tecnología y características

Para su época, el acabado Exclusive Plus venía cargado de tecnología que emocionaba. Contaba con freno de estacionamiento eléctrico, ayuda al arranque en pendiente, climatizador de cuatro zonas y un sistema de sonido de calidad. La pantalla central digital, aunque requiere un periodo de adaptación, aportaba un toque futurista. El volante con mandos centrales fijos, una seña de identidad de la marca, permitía controlar casi todo sin apartar las manos, una solución ingeniosa que te hacía sentir a los mandos de una nave espacial. Lógicamente, carece de la conectividad actual, pero su dotación era generosa y pensada para facilitar la vida a bordo.

Competencia

En su apogeo, el Grand C4 Picasso se enfrentó a titanes como el Renault Grand Scénic, que ofrecía un tacto de conducción más directo, el Ford S-MAX, el referente en dinamismo y deportividad dentro del segmento, y el Volkswagen Touran, el eterno ejemplo de sobriedad y calidad de construcción. Frente a ellos, el Citroën jugaba una carta única y ganadora: la del confort absoluto, la luminosidad interior y un diseño que enamoraba o no, pero que jamás dejaba indiferente. Era el coche para las familias que valoraban la experiencia del viaje tanto como el destino.

Conclusión

El Citroën Grand C4 Picasso THP 150 es un vehículo con un alma enorme y un propósito claro: hacer de cada viaje familiar un recuerdo memorable. Sus fortalezas son un espacio interior casi inigualable, un confort de marcha soberbio y una atmósfera a bordo que invita a la calma. Es un coche que te pide disfrutar del camino sin prisas. Aunque el cambio CMP puede ser frustrante y la fiabilidad de este motor en concreto es un punto a vigilar con atención, si encuentras una unidad bien cuidada, sigue siendo una opción fantástica y con mucha personalidad para quien necesita espacio y valora el diseño y el bienestar por encima de las prestaciones puras.