Especificaciones y análisis del Citroën Grand C4 Picasso
Potencia
120CV
Par
160Nm
Consumo
7.5l/100
Emisiones
177g/km
0-100 km/h
12.4s
Vel. Máx.
186km/h
Peso
1561kg
Precio
21,760€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
7 / 5 puertas
576 L
60 L
88 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën Grand C4 Picasso VTi 120 Avatar · 120 CV (2010)
Descripción general
El Citroën Grand C4 Picasso de 2007 no era simplemente un monovolumen, era una declaración de intenciones. En un mundo de cajas sobre ruedas, Citroën nos regaló una nave espacial para la familia, un vehículo que prometía convertir cada viaje en una experiencia luminosa y confortable. Este coche no se compraba solo con la cabeza, se elegía con el corazón, buscando un refugio de cristal y comodidad para los seres queridos.
Experiencia de conducción
Al volante, el Grand C4 Picasso te envuelve en una atmósfera de calma. Su motor VTi de 120 caballos no busca récords de velocidad, sino ofrecer una entrega de potencia suave y silenciosa, perfecta para devorar kilómetros sin estrés. La suspensión parece filtrar el asfalto, creando una sensación de flotar sobre la carretera que es puro ADN Citroën. No es un coche para conducir de forma deportiva, es un vehículo para disfrutar del paisaje y de la compañía, sintiendo cómo el mundo se desliza suavemente a través de su gigantesco parabrisas panorámico.
Diseño y estética
El diseño es su alma. Rompió moldes con su concepto 'Visiospace', un parabrisas panorámico que se extiende hasta el techo inundando el habitáculo de luz y creando una sensación de libertad sin precedentes. Sus líneas fluidas y su frontal futurista lo distinguían de cualquier otro monovolumen. Por dentro, el tablero de instrumentos digital y centralizado, junto al volante de mandos fijos, creaban un ambiente vanguardista y minimalista, un salón rodante donde cada detalle estaba pensado para el bienestar.
Tecnología y características
Para su época, el Grand C4 Picasso ofrecía un enfoque tecnológico centrado en el confort y la ergonomía. La instrumentación completamente digital era una ventana al futuro, permitiendo personalizar la información. Elementos como el freno de estacionamiento eléctrico, el climatizador de cuatro zonas o los ingeniosos compartimentos de almacenaje demostraban una profunda reflexión sobre la vida a bordo. Aunque hoy echemos en falta una pantalla táctil moderna, su propuesta tecnológica era audaz y funcional.
Competencia
Se enfrentó a gigantes consolidados como el Renault Grand Scénic, su archienemigo natural, el Ford S-MAX, que ofrecía un tacto más dinámico, o el Volkswagen Touran, la opción de la sobriedad y la calidad alemana. Sin embargo, ninguno podía competir con la audacia estilística y la increíble luminosidad interior del Picasso. Era la elección para quienes valoraban el diseño y la sensación de espacio por encima de todo lo demás.
Conclusión
El Citroën Grand C4 Picasso es más que un coche familiar; es un recuerdo de una época en la que Citroën se atrevía a soñar. Es un vehículo que prioriza la experiencia del viaje sobre el destino, el bienestar de los pasajeros sobre las prestaciones puras. Conducirlo es entender que el lujo no siempre reside en la potencia o los materiales nobles, sino en la luz, el espacio y la audacia de ser diferente. Una oda rodante a la familia y al diseño.




