Especificaciones y análisis del Citroën Grand C4 Picasso
Potencia
109CV
Par
240Nm
Consumo
5.2l/100
Emisiones
137g/km
0-100 km/h
13.4s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1614kg
Precio
23,500€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
7 / 5 puertas
576 L
60 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën Grand C4 Picasso Millenium HDi 110 Euro4 CMP · 109 CV (2010-2011)
Descripción general
El Citroën Grand C4 Picasso de 2011 no es solo un monovolumen, es una declaración de intenciones. Nació con la misión de transformar cada viaje familiar en una experiencia luminosa y confortable, envolviendo a sus ocupantes en un espacio donde el diseño y la funcionalidad se dan la mano para crear un ambiente único, casi como un salón rodante.
Experiencia de conducción
Al volante, la sensación predominante es la de una calma absoluta. El motor HDi de 109 CV, sin ser un portento de prestaciones, mueve el conjunto con una suavidad encomiable, ideal para devorar kilómetros sin estrés. La suspensión filtra las irregularidades con maestría, priorizando el confort por encima de todo. La caja de cambios pilotada CMP, aunque a veces perezosa en sus transiciones, contribuye a una conducción relajada. Pero la verdadera magia reside en la visibilidad panorámica y la luz que inunda el habitáculo, generando una sensación de libertad y amplitud que pocos coches pueden igualar.
Diseño y estética
Citroën rompió moldes con el diseño del Grand C4 Picasso. Su concepto 'Visiospace' se materializa en un parabrisas panorámico gigantesco que se funde con el techo, eliminando la sensación de encierro. Los finos pilares delanteros y las amplias superficies acristaladas crean una burbuja de cristal. Por dentro, el puesto de conducción con instrumentación central digital y el volante de buje fijo eran futuristas para su época, un espacio pensado para ser tan práctico como sorprendente.
Tecnología y características
La tecnología de este Picasso estaba al servicio de la vida a bordo. Más allá de su innovadora instrumentación digital, destacaba por soluciones ingeniosas como la infinidad de huecos portaobjetos, las bandejas tipo avión en los respaldos delanteros o la modularidad de sus siete asientos individuales. El cambio manual pilotado (CMP) representaba un esfuerzo por automatizar la conducción y reducir el consumo, mientras que elementos como el climatizador o el freno de estacionamiento eléctrico aportaban un toque de modernidad y comodidad.
Competencia
En un mercado repleto de monovolúmenes, el Grand C4 Picasso se enfrentaba a duros competidores como el Ford S-MAX, que ofrecía una conducción más dinámica, o el Renault Grand Scénic y el Volkswagen Touran, ambos referentes en practicidad. Sin embargo, el Citroën jugaba en su propia liga, conquistando a las familias no por su deportividad, sino por su incomparable confort, su diseño audaz y esa sensación única de viajar en una cápsula de luz y espacio.
Conclusión
El Citroën Grand C4 Picasso es más que un coche; es un recuerdo entrañable para muchas familias. Representa una forma diferente de entender el automóvil, donde el bienestar de los pasajeros es la máxima prioridad. Su audacia en el diseño y su enfoque en el confort lo convierten en un vehículo con una personalidad arrolladora, un clásico moderno que demostró que un coche familiar podía ser, ante todo, un lugar para disfrutar y ser feliz.




