Especificaciones y análisis del Citroën Grand C4 Picasso
Potencia
111CV
Par
285Nm
Consumo
5.2l/100
Emisiones
135g/km
0-100 km/h
13.1s
Vel. Máx.
181km/h
Peso
1565kg
Precio
21,340€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
7 / 5 puertas
576 L
60 L
82 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën Grand C4 Picasso Seduction HDi 110 · 111 CV (2011-2012)
Descripción general
El Citroën Grand C4 Picasso de 2011 no es solo un monovolumen, es una promesa de aventuras en familia. Concebido para quienes valoran el espacio, la luz y el confort por encima de todo, este vehículo se convirtió en un refugio rodante, un lugar donde cada viaje se siente como el comienzo de algo especial.
Experiencia de conducción
Al volante, la suavidad es la protagonista. Su motor diésel de 111 caballos, gestionado por un cambio manual de seis velocidades, mueve el conjunto con soltura y eficiencia, sin pretensiones deportivas. La sensación es de flotar sobre el asfalto, gracias a una suspensión que prioriza el bienestar de los ocupantes. El inmenso parabrisas panorámico inunda el habitáculo de luz, creando una atmósfera diáfana y optimista que transforma la percepción del viaje.
Diseño y estética
Citroën rompió moldes con un diseño audaz y futurista para su época. El exterior, con sus líneas fluidas y su característica zaga, transmite modernidad y funcionalidad. Pero es en el interior donde la magia ocurre: un salpicadero minimalista con instrumentación digital central, una modularidad excepcional con siete asientos independientes y una sensación de amplitud que pocos rivales podían igualar. Es un diseño pensado desde dentro hacia fuera, para la vida a bordo.
Tecnología y características
Para 2011, su dotación tecnológica era notable. La dirección electrohidráulica ofrecía un buen compromiso entre asistencia y tacto, mientras que la instrumentación digital centralizada era un rasgo distintivo que aportaba un aire vanguardista. Aunque hoy sus sistemas de infoentretenimiento puedan parecer sencillos, su enfoque en la seguridad activa y pasiva y las ayudas a la conducción disponibles lo situaban como una opción muy completa en su momento.
Competencia
En un mercado competido, el Grand C4 Picasso se enfrentó a titanes como el Renault Grand Scénic, con su enfoque práctico, el Ford Grand C-MAX, que ofrecía un punto más de dinamismo, y el sobrio pero eficaz Volkswagen Touran. Sin embargo, el Citroën siempre jugó la carta de la originalidad y el confort supremo para diferenciarse.
Conclusión
El Citroën Grand C4 Picasso es más que un coche; es un compañero de vida familiar. Su apuesta por el confort, el espacio interior y un diseño lleno de personalidad lo convierten en una elección emocional y racional a la vez. Es el vehículo perfecto para quienes entienden que el trayecto es tan importante como el destino, un santuario de tranquilidad en la carretera.




