Especificaciones y análisis del Citroën Grand C4 Picasso
Potencia
150CV
Par
340Nm
Consumo
5.9l/100
Emisiones
154g/km
0-100 km/h
10s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
1688kg
Precio
26,240€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
7 / 5 puertas
576 L
60 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën Grand C4 Picasso Exclusive HDi 150 · 150 CV (2010-2012)
Descripción general
El Citroën Grand C4 Picasso de 2011 no es solo un monovolumen, es una declaración de intenciones. Concebido para la familia, este vehículo envuelve a sus ocupantes en una burbuja de luz y confort, transformando cada viaje en una experiencia memorable. Es la materialización del 'Créative Technologie' de Citroën, un coche que prioriza el bienestar y la vida a bordo por encima de todo.
Experiencia de conducción
Al volante, la sensación predominante es la de flotar. Su motor HDi de 150 CV empuja con solvencia y sin estridencias, ideal para viajar cargado con la tranquilidad de tener siempre una reserva de potencia. No busca la deportividad, sino la serenidad. La suspensión filtra las irregularidades del asfalto con una maestría que te aísla del exterior, mientras que la dirección electrohidráulica ofrece una suavidad exquisita en maniobras y la firmeza necesaria en carretera. Conducirlo es un ejercicio de relajación.
Diseño y estética
El diseño es su alma. El concepto 'Visiospace' cobra vida con su gigantesco parabrisas panorámico que se extiende hasta el techo, inundando el habitáculo de luz y ofreciendo una visión del mundo casi cinematográfica. Por fuera, sus líneas fluidas y futuristas disimulan con elegancia sus generosas dimensiones. Dentro, el puesto de conducción con instrumentación digital central y el volante con mandos fijos era vanguardista, creando un espacio diáfano y tecnológico que, junto a sus siete plazas modulares, lo convertían en un salón rodante.
Tecnología y características
Para su época, el acabado Exclusive venía cargado de tecnología pensada para el confort. Desde el climatizador hasta el freno de estacionamiento eléctrico o el asistente de arranque en pendiente, todo estaba diseñado para hacer la vida más fácil. La instrumentación digital personalizable y los sensores de aparcamiento contribuían a una atmósfera premium, demostrando que un coche familiar no tenía por qué renunciar a los avances tecnológicos.
Competencia
En un mercado competido, se enfrentó a gigantes como el Ford Grand C-MAX, que ofrecía un tacto de conducción más dinámico, el Renault Grand Scénic, otro maestro de la modularidad, y el sobrio pero eficaz Volkswagen Touran. Sin embargo, ninguno podía igualar la audacia estética y la sensación de espacio y luminosidad que ofrecía el Picasso, convirtiéndolo en una opción con una personalidad única e inconfundible.
Conclusión
El Citroën Grand C4 Picasso es un coche que se compra con la cabeza pero se disfruta con el corazón. Es la elección perfecta para quienes entienden el viaje como parte del destino. Su combinación de diseño espectacular, confort soberbio y una practicidad familiar excepcional lo elevan por encima de un simple medio de transporte. Es un refugio, un mirador sobre ruedas que dejó una huella imborrable en el segmento de los monovolúmenes.




