Especificaciones y análisis del Citroën Grand C4 Picasso
Potencia
131CV
Par
230Nm
Consumo
5l/100
Emisiones
116g/km
0-100 km/h
10.8s
Vel. Máx.
201km/h
Peso
1372kg
Precio
25,030€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
7 / 5 puertas
645 L
57 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën Grand C4 Picasso Feel Edition PureTech 130 7 plazas · 131 CV (2015-2016)
Descripción general
El Citroën Grand C4 Picasso irrumpió en el mercado como una bocanada de aire fresco, un monovolumen que no temía ser diferente. Concebido como un refugio rodante para la familia, su propuesta se centró en un espacio interior sin precedentes, una luminosidad que te abraza y un confort de marcha que convierte cada viaje en una experiencia relajante. Es el coche que demostró que la funcionalidad familiar no tiene por qué estar reñida con un diseño audaz y lleno de personalidad.
Experiencia de conducción
Al volante, la sensación predominante es la de flotar. La suspensión, calibrada para el máximo confort, aísla a los ocupantes de las imperfecciones del asfalto, creando una atmósfera de serenidad absoluta. El motor PureTech de 131 CV, a pesar de su modesta cilindrada, mueve el conjunto con una suavidad y un silencio sorprendentes, ideal para largos trayectos sin fatiga. No busques deportividad, sino un santuario de paz donde el destino es casi tan importante como el placer de llegar a él.
Diseño y estética
Su estética es una declaración de intenciones. Con su firma lumínica dividida en dos niveles y su parabrisas panorámico que se funde con el techo, el Grand C4 Picasso parece traído del futuro. Por dentro, el concepto de 'loft' se materializa en un habitáculo diáfano, inundado de luz y con una modularidad excepcional gracias a sus siete asientos independientes. El salpicadero minimalista, dominado por dos pantallas centrales, liberó el espacio visual, creando una sensación de amplitud y libertad única en su categoría.
Tecnología y características
Para su época, fue un verdadero escaparate tecnológico. La interfaz de doble pantalla, con una táctil de 7 pulgadas para gobernar las funciones del vehículo y otra panorámica de 12 pulgadas como cuadro de instrumentos, fue una apuesta valiente y futurista. A esto se sumaban ayudas a la conducción como el sistema de aparcamiento asistido o la visión 360º, elementos que simplificaban la vida a bordo y reforzaban esa sensación de control y modernidad que envolvía todo el conjunto.
Competencia
En el competitivo segmento de los monovolúmenes de siete plazas, se enfrentó a titanes como el Renault Grand Scénic, el Ford Grand C-MAX o el Volkswagen Touran. Mientras sus rivales apostaban por un comportamiento más dinámico o interiores más conservadores, el Picasso jugó sus cartas maestras: un diseño inconfundible, un confort de marcha soberbio y una habitabilidad y luminosidad que ninguno podía igualar, convirtiéndose en el referente emocional del segmento.
Conclusión
El Citroën Grand C4 Picasso no es simplemente un coche, es una filosofía de viaje. Es la elección perfecta para familias que valoran el espacio, la luz y el bienestar por encima de todo. Su audacia estética y su enfoque en el confort lo convierten en un vehículo con un alma especial, un compañero fiel para crear recuerdos en la carretera. A pesar de los años, su concepto sigue vigente, recordándonos que un coche familiar puede ser, ante todo, un lugar maravilloso donde estar.




