Especificaciones y análisis del Citroën Xantia
Potencia
88CV
Par
135Nm
Consumo
8.5l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
13.4s
Vel. Máx.
176km/h
Peso
1241kg
Precio
16,568€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
437 L
65 L
65 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën Xantia 1.6i SX · 88 CV (1997-2000)
Descripción general
El Citroën Xantia no es solo una berlina de los 90; es la encarnación de una filosofía. En una época de conformismo, este coche se atrevió a ser diferente, ofreciendo un refugio de confort y elegancia con el inconfundible sello de Citroën. Fue el coche que te hacía sentir especial en el trayecto diario, una declaración de principios sobre ruedas.
Experiencia de conducción
Conducir un Xantia es una experiencia casi mágica. La legendaria suspensión hidroneumática te aísla del mundo exterior, convirtiendo los baches en meras caricias y las carreteras rotas en una alfombra de seda. No busques prestaciones de infarto en sus 88 caballos; busca la serenidad, el placer de viajar sin prisas, flotando sobre el asfalto. Es un coche que calma el alma y te invita a disfrutar del viaje, no solo del destino.
Diseño y estética
Firmado por Bertone, el diseño del Xantia es una oda a la fluidez y la elegancia aerodinámica. Su silueta de berlina con portón trasero combina belleza y una practicidad excepcional. Por dentro, el espacio y la luminosidad crean un ambiente acogedor y funcional, donde cada mando está pensado para hacer la vida a bordo más sencilla y placentera. Un diseño que ha envejecido con una dignidad admirable.
Tecnología y características
La verdadera joya tecnológica del Xantia reside en su corazón mecánico: la suspensión hidroneumática. Este sistema, capaz de ajustar la altura y la firmeza, era ciencia ficción para la mayoría de sus competidores. Más allá de esta proeza de ingeniería que define su carácter, el resto de su equipamiento era funcional y correcto para su tiempo, pero es la suspensión la que lo eleva a la categoría de mito.
Competencia
En el competitivo mercado de las berlinas familiares, el Xantia se enfrentó a gigantes como el Ford Mondeo, el Renault Laguna o el Peugeot 406. Mientras sus rivales apostaban por el equilibrio o la deportividad, el Citroën jugó una carta única e imbatible: el confort supremo. Ninguno de sus contemporáneos podía igualar esa sensación de viajar en una alfombra voladora, lo que le confirió una personalidad inolvidable.
Conclusión
El Citroën Xantia es mucho más que un coche; es un recuerdo de una época en la que la ingeniería se ponía al servicio del bienestar absoluto. Representa la audacia de una marca que priorizó el confort y la innovación por encima de todo. Hoy, es un clásico en ciernes, un vehículo que evoca nostalgia y admiración por su capacidad de hacer de cada viaje una experiencia única y relajante.




