Especificaciones y análisis del Citroën Xantia
Potencia
110CV
Par
155Nm
Consumo
8.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
13.1s
Vel. Máx.
186km/h
Peso
1264kg
Precio
19,266€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 5 puertas
437 L
65 L
81 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën Xantia 1.8i 16v. SX Automático · 110 CV (1997-2000)
Descripción general
El Citroën Xantia no es solo una berlina de los 90; es un manifiesto sobre ruedas, la encarnación de una filosofía que prioriza el confort absoluto. Llegó para tomar el relevo del icónico BX, y lo hizo con una elegancia y una madurez que conquistaron corazones, ofreciendo un viaje en primera clase a un público generalista.
Experiencia de conducción
Conducir un Xantia es desconectar del mundo exterior. La sensación es la de flotar sobre una alfombra mágica, gracias a su suspensión hidroneumática que absorbe cada imperfección del asfalto con una suavidad insultante. El motor de 110 CV, acoplado a un cambio automático, no busca récords de velocidad, sino entregar su potencia de forma serena y progresiva, convirtiendo cada trayecto en una experiencia relajante y placentera.
Diseño y estética
Su silueta, firmada por el prestigioso estudio Bertone, es un ejercicio de equilibrio y fluidez. Huye de las estridencias para ofrecer una línea atemporal que envejece con una dignidad admirable. Por dentro, el espacio y la luminosidad son los protagonistas, con un salpicadero funcional y unos asientos que te abrazan, diseñados para devorar kilómetros sin que el cuerpo se resienta.
Tecnología y características
La verdadera magia del Xantia reside en su corazón tecnológico: la suspensión hidroneumática. Este sistema, herencia directa del legendario DS, no solo garantizaba un confort de marcha inigualable, sino que permitía mantener una altura constante independientemente de la carga y ofrecía una estabilidad en curva sorprendente. Era ingeniería de vanguardia al servicio del bienestar.
Competencia
En su época, se midió con gigantes como el Ford Mondeo, el Renault Laguna o el Peugeot 406. Todos eran grandes coches, pero ninguno podía replicar la experiencia de conducción única del Xantia. Mientras sus competidores apostaban por el dinamismo convencional, el Citroën ofrecía un santuario de paz y comodidad que lo situaba en una liga propia.
Conclusión
El Citroën Xantia es más que un coche; es una experiencia, un recuerdo de una época en la que la audacia tecnológica y el confort supremo eran las señas de identidad de una marca. Hoy, es un futuro clásico que representa una forma diferente de entender el automóvil, una oda a la comodidad que sigue emocionando a quienes tienen el placer de conducirlo.




