Citroën Xantia 1.8i 16v. SX Automático · 110 CV (1997-2000)

1998
Gasolina
FWD
Automático 4v
Citroën Xantia - Vista 1
Citroën Xantia - Vista 2
Citroën Xantia - Vista 3
Citroën Xantia - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën Xantia

Potencia

110CV

Par

155Nm

Consumo

8.9l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

13.1s

Vel. Máx.

186km/h

Peso

1264kg

Precio

19,266

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 4v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

437 L

Depósito

65 L

Potencia

81 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima110 CV / 81 kW
Par máximo155 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 4v

Capacidades

Depósito65 L
Maletero437 L

Análisis detallado del Citroën Xantia 1.8i 16v. SX Automático · 110 CV (1997-2000)

Descripción general

El Citroën Xantia no es solo una berlina de los 90; es un manifiesto sobre ruedas, la encarnación de una filosofía que prioriza el confort absoluto. Llegó para tomar el relevo del icónico BX, y lo hizo con una elegancia y una madurez que conquistaron corazones, ofreciendo un viaje en primera clase a un público generalista.

Experiencia de conducción

Conducir un Xantia es desconectar del mundo exterior. La sensación es la de flotar sobre una alfombra mágica, gracias a su suspensión hidroneumática que absorbe cada imperfección del asfalto con una suavidad insultante. El motor de 110 CV, acoplado a un cambio automático, no busca récords de velocidad, sino entregar su potencia de forma serena y progresiva, convirtiendo cada trayecto en una experiencia relajante y placentera.

Diseño y estética

Su silueta, firmada por el prestigioso estudio Bertone, es un ejercicio de equilibrio y fluidez. Huye de las estridencias para ofrecer una línea atemporal que envejece con una dignidad admirable. Por dentro, el espacio y la luminosidad son los protagonistas, con un salpicadero funcional y unos asientos que te abrazan, diseñados para devorar kilómetros sin que el cuerpo se resienta.

Tecnología y características

La verdadera magia del Xantia reside en su corazón tecnológico: la suspensión hidroneumática. Este sistema, herencia directa del legendario DS, no solo garantizaba un confort de marcha inigualable, sino que permitía mantener una altura constante independientemente de la carga y ofrecía una estabilidad en curva sorprendente. Era ingeniería de vanguardia al servicio del bienestar.

Competencia

En su época, se midió con gigantes como el Ford Mondeo, el Renault Laguna o el Peugeot 406. Todos eran grandes coches, pero ninguno podía replicar la experiencia de conducción única del Xantia. Mientras sus competidores apostaban por el dinamismo convencional, el Citroën ofrecía un santuario de paz y comodidad que lo situaba en una liga propia.

Conclusión

El Citroën Xantia es más que un coche; es una experiencia, un recuerdo de una época en la que la audacia tecnológica y el confort supremo eran las señas de identidad de una marca. Hoy, es un futuro clásico que representa una forma diferente de entender el automóvil, una oda a la comodidad que sigue emocionando a quienes tienen el placer de conducirlo.