Especificaciones y análisis del Citroën Xantia
Potencia
110CV
Par
155Nm
Consumo
8.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
13.1s
Vel. Máx.
186km/h
Peso
1286kg
Precio
20,404€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 5 puertas
437 L
65 L
81 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën Xantia 1.8i 16v SX Plus Aut. · 110 CV (2000-2001)
Descripción general
El Citroën Xantia no es solo un coche, es una declaración de principios rodante. En una época donde la competencia se centraba en la rigidez y la deportividad, el Xantia ofrecía un santuario de confort y suavidad, un legado directo de la audacia de Citroën que te transporta a una dimensión diferente del viaje.
Experiencia de conducción
Conducir el Xantia es como deslizarse sobre una alfombra mágica. La suspensión hidroneumática absorbe cada imperfección del asfalto con una gracia que ningún otro coche de su clase podía igualar. El motor de 110 caballos, acoplado a una tranquila caja automática de 4 velocidades, no busca récords de aceleración, sino entregar su potencia con una progresividad exquisita. Es una invitación a disfrutar del paisaje, a sentir cómo el estrés se disuelve en cada kilómetro recorrido en una calma casi absoluta.
Diseño y estética
Su silueta, firmada por Bertone, es una obra de elegancia atemporal. Fluye con una naturalidad que oculta su práctico interior de cinco puertas y su generoso maletero. Por dentro, el espacio es el protagonista, con butacas que te acogen como un abrazo. Los materiales y el diseño del salpicadero nos recuerdan su época, pero todo está dispuesto con una lógica y una ergonomía pensadas para hacer la vida a bordo sumamente placentera.
Tecnología y características
La verdadera joya tecnológica del Xantia es su corazón: el sistema de suspensión hidroneumática. Esta maravilla de la ingeniería no solo proporcionaba un confort legendario, sino que mantenía la altura de la carrocería constante independientemente de la carga. Era una tecnología que parecía venir del futuro, un sistema que definía por completo la identidad y el alma del coche.
Competencia
Mientras rivales como el Ford Mondeo, el Renault Laguna o el Volkswagen Passat apostaban por un comportamiento más convencional y predecible, el Xantia jugaba en su propia liga. Ninguno de sus competidores podía ofrecer esa sensación única de aislamiento y comodidad suprema. Era la elección del conductor que priorizaba el bienestar y la ingeniería diferente por encima de todo lo demás.
Conclusión
El Citroën Xantia es más que un clásico; es una experiencia inolvidable. Representa el cénit de una filosofía que ponía el confort del pasajero en el centro del universo automovilístico. Hoy, recordarlo y conducirlo es un emotivo viaje a una era en la que los coches tenían un alma y un carácter inconfundibles, una oda a la innovación y al placer de viajar sin prisas.




