Especificaciones y análisis del Citroën Xantia
Potencia
110CV
Par
155Nm
Consumo
8.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.8s
Vel. Máx.
194km/h
Peso
1264kg
Precio
18,971€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
437 L
65 L
81 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën Xantia 1.8i 16v Plaisir Plus · 110 CV (2000-2001)
Descripción general
El Citroën Xantia es más que una simple berlina; es un viaje en el tiempo a una era donde el confort y la audacia definían a la marca francesa. Este modelo, en su versión 1.8i 16v Plaisir Plus, representa el cénit de una filosofía que priorizaba el bienestar a bordo por encima de todo, un coche que dejó una huella imborrable en el corazón de muchos conductores.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Xantia es redescubrir el placer de viajar. La sensación es la de flotar sobre el asfalto, una alfombra mágica que aísla de las imperfecciones de la carretera gracias a su legendaria suspensión hidroneumática. No es un deportivo, pero su motor de 110 caballos responde con suavidad y progresividad, invitando a devorar kilómetros sin fatiga, en una atmósfera de tranquilidad que pocos coches modernos pueden igualar.
Diseño y estética
Su silueta, firmada por el prestigioso carrocero Bertone, es un ejercicio de elegancia y equilibrio. Las líneas fluidas y la zaga perfectamente integrada en una carrocería de cinco puertas le otorgan una presencia atemporal. No grita, susurra clase. Es un diseño que ha envejecido con una dignidad admirable, manteniendo una personalidad distintiva que lo diferencia en el tráfico actual.
Tecnología y características
La verdadera joya tecnológica del Xantia reside en su corazón: el sistema de suspensión hidroneumática. Esta maravilla de la ingeniería no solo proporcionaba un confort soberbio, sino que permitía mantener una altura constante independientemente de la carga. Era tecnología con un propósito claro: el bienestar absoluto de sus ocupantes. Más allá de esto, ofrecía el equipamiento justo y necesario para su época, sin distracciones superfluas.
Competencia
En su época, el Xantia se medía con gigantes como el Ford Mondeo, el Renault Laguna o su primo, el Peugeot 406. Mientras sus rivales apostaban por el dinamismo o un equilibrio más convencional, el Citroën jugaba en su propia liga, la del confort supremo. Ninguno de sus competidores podía ofrecer esa sensación de aislamiento y suavidad, convirtiéndolo en una elección pasional para quienes valoraban el viaje tanto como el destino.
Conclusión
El Citroën Xantia no es solo un coche, es una declaración de principios. Representa el final de una estirpe de vehículos que se atrevieron a ser diferentes, a priorizar la comodidad y la innovación con una personalidad arrolladora. Hoy, es un youngtimer codiciado, un refugio de confort y nostalgia que nos recuerda que hubo un tiempo en que los coches tenían alma y nos hacían sentir especiales.




