Especificaciones y análisis del Citroën Xantia
Potencia
90CV
Par
196Nm
Consumo
8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.7s
Vel. Máx.
175km/h
Peso
1336kg
Precio
19,644€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 4v
FWD
5 / 5 puertas
437 L
65 L
66 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën Xantia 1.9TD Automático SX · 90 CV (1997-2000)
Descripción general
El Citroën Xantia de 1998 no es solo una berlina, es la encarnación de una filosofía. En una época de transición, este coche representó la culminación de la audacia y la innovación de Citroën, ofreciendo una experiencia de conducción que desafiaba las convenciones y que, aún hoy, evoca una profunda nostalgia por la ingeniería con alma.
Experiencia de conducción
Conducir el Xantia 1.9TD es como deslizarse sobre una alfombra mágica. La legendaria suspensión hidroneumática absorbe cada imperfección del asfalto, creando una sensación de flotabilidad y serenidad incomparables. El motor diésel, con su generoso par, empuja con una calma decidida, y la caja automática convierte cada viaje en un paseo relajante. No busca la adrenalina, sino el puro placer de viajar en una burbuja de confort absoluto.
Diseño y estética
Nacido del lápiz del maestro Bertone, el diseño del Xantia es un ejercicio de elegancia y fluidez. Sus líneas suaves y aerodinámicas rompen con la estética angulosa de su predecesor, el BX, para ofrecer una silueta atemporal y distinguida. Es un coche que envejece con una gracia admirable, un testimonio de que la belleza funcional nunca pasa de moda.
Tecnología y características
La verdadera joya tecnológica del Xantia es su suspensión hidroneumática Hydractive II. Más que un simple sistema de amortiguación, es un cerebro que lee la carretera y las intenciones del conductor para mantener una altura constante y una estabilidad imperturbable. Esta tecnología, heredada del mítico DS, no solo proporcionaba un confort soberano, sino también un nivel de seguridad activa que pocos podían igualar en su tiempo.
Competencia
En su momento, se enfrentó a gigantes como el Ford Mondeo, el Opel Vectra o el Renault Laguna. Mientras sus competidores alemanes y franceses apostaban por la solidez y el equilibrio convencional, el Xantia jugaba en otra liga. Ninguno de sus rivales podía ofrecer esa dualidad de confort celestial en autopista y comportamiento seguro en curvas, una personalidad única que lo convertía en una elección para entendidos.
Conclusión
El Citroën Xantia es mucho más que un coche de segunda mano; es una pieza de historia automotriz. Representa una era en la que la comodidad y la innovación no estaban reñidas con la accesibilidad. Para quien busca un vehículo con un carácter inmenso, una comodidad legendaria y está dispuesto a entender sus particularidades, el Xantia es una elección que recompensa con cada kilómetro, un clásico moderno que sigue emocionando.




