Especificaciones y análisis del Citroën Xantia
Potencia
109CV
Par
250Nm
Consumo
5.5l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.2s
Vel. Máx.
191km/h
Peso
1500kg
Precio
24,339€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
437 L
65 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën Xantia 2.0 HDi 110CV Activa (1997-2000)
Descripción general
El Citroën Xantia 2.0 HDi Activa no es solo una berlina; es un manifiesto sobre ruedas de la audacia de Citroën. En una época de conformismo, este coche se atrevió a redefinir el equilibrio entre un confort soberbio y una deportividad inesperada, dejando una huella imborrable en el corazón de quienes lo condujeron.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Xantia Activa es experimentar una especie de magia. La sensación de trazar curvas sin la más mínima inclinación de la carrocería es algo que desafía la lógica y emociona profundamente. Es como flotar sobre una alfombra voladora que se niega a despegarse del asfalto, todo ello impulsado por el empuje solvente y refinado del motor HDi, un pionero en su tiempo que ofrecía una respuesta contundente desde bajas vueltas.
Diseño y estética
Diseñado por el maestro Bertone, el Xantia presume de una elegancia atemporal que ha envejecido con una gracia excepcional. Sus líneas fluidas y su perfil afilado le otorgan una presencia distinguida y aerodinámica. No es un coche que grite para llamar la atención, sino que seduce con una belleza serena y unas proporciones perfectamente equilibradas, un digno heredero de la tradición de las grandes berlinas de Citroën.
Tecnología y características
Aquí reside el alma del Activa. Su sistema de suspensión hidroneumática Hydractive II, complementado con el control activo del balanceo (SC-MAC), era pura ciencia ficción a finales de los 90. Esta tecnología eliminaba casi por completo la inclinación en las curvas, ofreciendo un agarre y una estabilidad que humillaban a muchos deportivos de la época. Junto al revolucionario motor diésel de inyección directa por common-rail, el Xantia era una proeza de la ingeniería.
Competencia
En su segmento, se enfrentaba a berlinas consolidadas como el Ford Mondeo, el Opel Vectra o su primo, el Peugeot 406. Si bien todos eran excelentes coches en sus propios términos, ninguno podía ni soñar con ofrecer la experiencia de conducción única del Xantia Activa. Sus rivales jugaban en la liga del confort o la deportividad convencional; el Citroën, simplemente, jugaba en una liga propia, la de la innovación radical.
Conclusión
El Citroën Xantia Activa es más que un coche; es una leyenda y un objeto de culto para entendidos. Representa una época dorada en la que Citroën no tenía miedo de arriesgar y llevar la tecnología al límite para crear una experiencia de conducción inolvidable. Hoy, es un clásico moderno que nos recuerda que la verdadera innovación es la que se siente en cada kilómetro y en cada curva.




