Especificaciones y análisis del Citroën Xantia
Potencia
90CV
Par
196Nm
Consumo
5.6l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.7s
Vel. Máx.
178km/h
Peso
1290kg
Precio
18,902€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
437 L
65 L
66 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën Xantia 2.0 HDi 90 CV SX (2000-2001)
Descripción general
El Citroën Xantia no es solo una berlina de finales de los 90; es el eco de una filosofía automovilística que priorizaba el confort absoluto. Este coche representa el cénit de una era para Citroën, un vehículo que envolvía a sus ocupantes en una burbuja de serenidad, convirtiendo cada viaje en una experiencia única y placentera, especialmente con el fiable motor HDi.
Experiencia de conducción
Conducir un Xantia es como deslizarse sobre una alfombra mágica. La suspensión hidroneumática absorbe las imperfecciones del asfalto con una suavidad que hoy sigue siendo legendaria. No busca la deportividad, sino la calma. El motor 2.0 HDi de 90 CV empuja con suficiencia y un consumo ridículo, transmitiendo una sensación de poder tranquilo y una capacidad inagotable para devorar kilómetros sin fatiga.
Diseño y estética
Diseñado por Bertone, el Xantia posee una elegancia atemporal. Su silueta afilada y aerodinámica, a medio camino entre una berlina clásica y un práctico cinco puertas, fluye con una armonía que ha envejecido maravillosamente. Es un diseño que no grita, sino que susurra clase y distinción, un reflejo del refinamiento francés que se aleja de las modas pasajeras.
Tecnología y características
La verdadera magia del Xantia reside en su tecnología Hydractive. Un sistema de suspensión hidroneumática que no solo aislaba del mundo exterior, sino que mantenía la altura de la carrocería constante independientemente de la carga. Junto a esto, el motor HDi fue una revolución en su tiempo, introduciendo la inyección directa por conducto común para ofrecer una eficiencia y un refinamiento inéditos en un diésel.
Competencia
En su época, se enfrentó a gigantes como el Ford Mondeo, el Renault Laguna o el Volkswagen Passat. Mientras sus competidores apostaban por el dinamismo o la sobriedad alemana, el Xantia jugaba en su propia liga: la del confort supremo. Ninguno de sus rivales podía ofrecer esa sensación de flotar sobre la carretera, convirtiéndolo en una elección para quienes valoraban el bienestar por encima de todo.
Conclusión
El Citroën Xantia es mucho más que un coche; es una declaración de intenciones. Un refugio rodante que nos recuerda que hubo un tiempo en que la ingeniería se ponía al servicio del placer de viajar. Hoy es un clásico moderno, amado por su carácter único y su robustez, un pedazo de historia que sigue ofreciendo un nivel de comodidad que muchos coches actuales envidiarían.




