Especificaciones y análisis del Citroën XM
Potencia
110CV
Par
255Nm
Consumo
7.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.8s
Vel. Máx.
184km/h
Peso
1527kg
Precio
32,439€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
720 L
80 L
81 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën XM 2.1 TD SX Break · 110 CV (2000)
Descripción general
El Citroën XM Break no es simplemente un coche familiar; es una declaración de principios, una obra de ingeniería audaz que encapsula el espíritu vanguardista de Citroën en los años 90. Conducir un XM es viajar en una cápsula del tiempo que nos recuerda una época en la que el confort y el diseño se atrevían a desafiar lo convencional, ofreciendo una experiencia única para toda la familia en largos viajes por carretera.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del XM es como flotar sobre una alfombra mágica. La legendaria suspensión hidroneumática absorbe cada imperfección del asfalto, creando una sensación de aislamiento y serenidad inigualable. El motor turbodiésel de 2.1 litros y 110 caballos no busca récords de velocidad, sino ofrecer un empuje constante y relajado, ideal para devorar kilómetros sin fatiga. Es un coche que invita a la calma, a disfrutar del paisaje y de la compañía, transformando cada trayecto en un placer sosegado y confortable.
Diseño y estética
Diseñado por Bertone, el XM Break es una escultura rodante. Sus líneas afiladas y futuristas, su enorme superficie acristalada y su silueta alargada y aerodinámica rompen con cualquier molde. Es un diseño que, incluso hoy, provoca admiración y curiosidad. Por dentro, el espacio es monumental, con un maletero de 720 litros que parece no tener fin. El salpicadero, con su volante monobrazo y su instrumentación digital, te transporta a una visión del futuro que solo Citroën supo imaginar.
Tecnología y características
La joya de la corona es, sin duda, la suspensión Hidractiva. Este sistema inteligente adaptaba la firmeza de la amortiguación en tiempo real, un prodigio tecnológico que combinaba un confort sublime con una estabilidad sorprendente para un vehículo de su tamaño. Más allá de su chasis, el motor turbodiésel con intercooler era robusto y eficiente para su época, y su concepción general priorizaba la seguridad y el bienestar de los ocupantes por encima de todo.
Competencia
En su época, se enfrentó a los sólidos familiares alemanes como el Mercedes-Benz Clase E Estate o el BMW Serie 5 Touring. Mientras sus rivales ofrecían mayor potencia y una calidad de construcción más tradicional, el XM contraatacaba con un argumento imbatible: un confort de marcha de otra galaxia y una habitabilidad y versatilidad que los demás no podían igualar. Era la elección del individualista, de quien valoraba la innovación y el bienestar por encima del prestigio convencional.
Conclusión
El Citroën XM Break es mucho más que un coche; es una experiencia automovilística total. Representa el cénit de una filosofía que priorizaba el ingenio y el confort. Hoy es un clásico de culto, un vehículo para entendidos que aprecian su carácter único y su audacia. No es un coche para todos, pero para quien logra conectar con su alma, se convierte en un compañero de viaje inolvidable y profundamente especial.




