Citroën Xsara Picasso 1.6i 90CV (2000)

2000
Gasolina
FWD
Manual 5v
Citroën Xsara Picasso - Vista 1
Citroën Xsara Picasso - Vista 2
Citroën Xsara Picasso - Vista 3
Citroën Xsara Picasso - Vista 4

Especificaciones y análisis del Citroën Xsara Picasso

Potencia

88CV

Par

135Nm

Consumo

7.8l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

15.8s

Vel. Máx.

168km/h

Peso

1240kg

Precio

15,837

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

550 L

Depósito

55 L

Potencia

65 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima88 CV / 65 kW
Par máximo135 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero550 L

Análisis detallado del Citroën Xsara Picasso 1.6i 90CV (2000)

Descripción general

El Citroën Xsara Picasso irrumpió en el año 2000 como una bocanada de aire fresco para las familias que buscaban algo más que un simple coche. Fue la respuesta de Citroën a un mercado en plena ebullición, el de los monovolúmenes compactos, y lo hizo con una propuesta que enamoraba por su originalidad, su espacio interior y una promesa de confort que se sentía en cada kilómetro. Este no era solo un vehículo, era un compañero de aventuras familiares, un refugio sobre ruedas diseñado para hacer la vida más fácil y agradable.

Experiencia de conducción

Al volante del Xsara Picasso 1.6i, las sensaciones son de pura tranquilidad y confort. Sus 88 caballos no buscan récords de velocidad, sino mover a la familia con suavidad y sin sobresaltos. El motor es voluntarioso a bajas revoluciones, ideal para la ciudad, aunque en carretera y con el coche cargado, exige paciencia y anticipación. La suspensión, fiel a la tradición de Citroën, filtra las irregularidades del asfalto de manera magistral, creando una atmósfera de viaje placentera y relajada. Es un coche que invita a disfrutar del trayecto, sin prisas, sintiendo cómo el paisaje pasa a través de sus amplias ventanillas.

Diseño y estética

Su diseño, apodado cariñosamente 'el huevo', fue una declaración de intenciones. Rompía con las líneas rectas y agresivas de la época para abrazar formas redondeadas y amables que transmitían calidez y protección. Su silueta de monovolumen compacto maximizaba el espacio interior de una forma casi mágica. Por dentro, la revolución continuaba con un salpicadero de instrumentación digital central, que liberaba el campo de visión del conductor, y una modularidad excepcional con tres asientos traseros independientes y un maletero gigantesco de 550 litros. Cada rincón estaba pensado para la vida a bordo, creando un habitáculo luminoso, versátil y acogedor.

Tecnología y características

En el año 2000, la tecnología del Xsara Picasso se centraba más en la inteligencia del diseño que en la electrónica avanzada. Su mayor proeza tecnológica era el cuadro de instrumentos digital y central, una solución futurista que buscaba mejorar la ergonomía y la visibilidad. El motor 1.6i de 88 CV era una mecánica sencilla y probada, sin grandes alardes pero fiable. La verdadera innovación residía en su concepto de espacio y modularidad, en soluciones como los múltiples huecos portaobjetos o los asientos traseros extraíbles, que demostraban que la mejor tecnología es la que se adapta a las necesidades reales de las personas.

Competencia

El Xsara Picasso no estaba solo en el patio de recreo. Su principal rival, y el coche que inauguró el segmento, fue el Renault Scénic, con quien mantuvo una batalla encarnizada por el corazón de las familias europeas. También tuvo que medirse con el Opel Zafira, que ofrecía la ingeniosa solución de siete plazas ocultas bajo el piso del maletero, y con el originalísimo Fiat Multipla, otro vehículo que apostó por un diseño rompedor. Frente a ellos, el Picasso defendía su posición con un equilibrio sublime entre un diseño carismático, un confort de marcha superior y una habitabilidad excepcional para cinco ocupantes.

Conclusión

El Citroën Xsara Picasso 1.6i fue mucho más que un simple monovolumen; fue un fenómeno social y un miembro más de miles de familias. Su éxito no se basó en la potencia o en la tecnología de vanguardia, sino en entender profundamente lo que una familia necesitaba: espacio, versatilidad, confort y un diseño con alma. A pesar de sus prestaciones modestas, su legado perdura como uno de los coches más inteligentes y entrañables de su tiempo, un vehículo que demostró que la funcionalidad y la emoción podían viajar juntas en perfecta armonía.