Especificaciones y análisis del Citroën Xsara Picasso
Potencia
95CV
Par
135Nm
Consumo
7.5l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
13.1s
Vel. Máx.
171km/h
Peso
1240kg
Precio
14,724€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
550 L
55 L
70 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Citroën Xsara Picasso 1.6i Satisfaction II · 95 CV (2004-2005)
Descripción general
El Citroën Xsara Picasso no es solo un coche, es el recuerdo de una época y el compañero de innumerables viajes familiares. Llegó para redefinir el concepto de monovolumen compacto, con una propuesta audaz que priorizaba el espacio y la luz, convirtiéndose en un icono instantáneo en las carreteras y en el corazón de muchas familias.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Xsara Picasso es una invitación a la calma. Sus 95 caballos no buscan récords de velocidad, sino ofrecer un viaje suave y placentero. El motor responde con honestidad, especialmente a medio régimen, y la suspensión filtra las irregularidades con una maestría que evoca la tradicional comodidad de Citroën. Es un coche que te enseña a disfrutar del paisaje, no a devorar el asfalto.
Diseño y estética
Su silueta redondeada, casi como una gota de agua, fue una declaración de intenciones. Un diseño que rompía con todo lo establecido, sacrificando la agresividad por una funcionalidad y habitabilidad extraordinarias. El interior es un prodigio de modularidad y luminosidad, con su enorme parabrisas y los tres asientos traseros independientes que lo convertían en un verdadero salón rodante.
Tecnología y características
La tecnología del Picasso se centraba en la inteligencia y la simplicidad. Su rasgo más característico era el cuadro de instrumentos digital y central, una solución futurista que liberaba la vista del conductor y compartía la información con todos los pasajeros. Aunque carece de las ayudas a la conducción modernas, su enfoque en soluciones prácticas demostraba una profunda comprensión de las necesidades familiares.
Competencia
En un mercado efervescente, el Xsara Picasso se enfrentó a titanes como el Renault Scénic, el pionero de la categoría, y el Opel Zafira, que ofrecía la ventaja de siete plazas. También compitió con el más dinámico Ford Focus C-Max, pero el Picasso siempre jugó su propia carta: un equilibrio único entre confort, espacio y un diseño inconfundible.
Conclusión
Más que un simple vehículo, el Citroën Xsara Picasso fue una solución brillante y llena de carisma para la vida real. Un coche que entendió que los mejores viajes no se miden en kilómetros por hora, sino en sonrisas por kilómetro. Su legado perdura como el de un amigo fiel, práctico y entrañable, que supo ganarse un lugar en la historia del automóvil y en el álbum de fotos de toda una generación.




